19 de diciembre de 2011

La Crónica del Pirata: XIV Expocómic

¡Buenos y lustrosos días/tardes/noches piratillas! Como viene siendo hermósida costumbre (con algo de atraso por motivos varios y diversos), nos toca relatar la crónica acerca del último evento organizado en Madrid: el XIV Expocómic que nuevamente, abrió sus puertas en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo. Para esta ocasión, pudimos disfrutar de cuatro días de evento (del jueves 1 al domingo 4 de diciembre) los cuales fueron de menos a más, siendo el día álgido -como viene siendo costumbre- el sábado día 3. 

De igual manera, en esta edición contamos con el detalle de alguna ayudita a la hora de adquirir la entrada en estos tiempos de crisis, haciendo que el día de la inauguración un acompañante entrara gratis al comprar tu entrada, así que si se comparte el gasto de esa entrada, el precio es más que asequible para disfrutar del evento y arrasar con lo que se vea y generoso no ser, como digo siempre. Ya una vez dentro, los precios de los diferentes stands era el habitual: algunas cosas se salían de madre, otras estaban medio-medio y algún que otro chollo te hacía dudar acerca de que comprar primero. Lo mejor sin duda, es esperar al último día ya que, aunque no es nada fijo ni oficial, muchos de los stands aprovechan este momento para vender lo que les queda de mercancía a buen precio. Es entonces donde puedes hallar tesoros como figuritas de coleccionista por menos de 20 doblones de euro, camisetas frikis a 5 e incluso videojuegos relativamente recientes a 15. Todo es buscar un poquito (y si tienes un mapa o brújula mejor que mejor). 

Respecto al evento en sí, el ambiente es agradable y la organización bastante decente. Si bien se podrían añadir unos pocos más de stands, los que hay están ubicados de tal forma que puedes cotillear por ellos sin problemas a pesar de la masiva asistencia. Zonas de exposiciones y videojuegos ocupan un sitio destacado en los laterales y centro del Palacio de Cristal respectivamente. El escenario para las actuaciones y entrevistas, al igual que otros años, es amplio y sitiado en una zona muy luminosa. Destacar que personalmente, noté que en esta XIV edición el audio era bastante mejor que otras ocasiones, pudiéndose enterar uno sin distorsiones ni ponerse la cornetilla en la oreja de lo que se desarrollaba en el escenario. 

Es inevitable hablar de la gente, esa gente tan afable que asiste a estos eventos. Aquí todos se muestran como ron, digooo, como son… (ya empiezo a tener sed) y salvo alguna que otra disputa, el ambiente es agradable y de lo más distendido. Tan fácil es ponerse a bailar y cantar canciones piratas con dos desconocidos, como el liarse a bofetadas al más puro estilo de los 3 chiflados. Igualmente, es sencillo ver a gente haciendo actuaciones improvisadas sobre la marcha, practicando SoftCombat, montando torneos de cartas, participando en cortometrajes a las afueras del recinto y haciendo épicas luchas de espadas láser con peluches… pobre espada, toda llena de relleno de peluche. 

Águila Roja, fan entusiasta de Zatanna.
Tanto el jueves como el viernes se disfruto de diversos talleres y actividades, así como de las primeras sesiones de firmas tanto de la organización como de las propias editoriales. El sábado, nuevamente comenzamos con sesiones de firmas de diversos autores (de los cuales hablaremos un poco más adelante), talleres de cómic, las presentaciones de “Malefic Time” de Luis y Rómulo Royo y “Drácula” de Forges y Azpiri. Además, pudimos ver clases magistrales por parte de Riclk Leonardo, Tony de Zuñiga y Bogdanove, los siempre ocurrentes concursos de Trivials (DC y Marvel en esta edición) y más actividades por aquí y por allí… ¡Qué veo! ¡Un mono con mi botella de ron! ¿Cómo demonios habrá escapado de la jaula? 

El domingo es el día del cosplay por excelencia, de las actuaciones puristas, las no tan puristas, de los concursos de todo tipo, de los karaokes y los posteriores dolores de cabeza según quién los interprete, de las entregas de premios y para los que no pudieron en anteriores días, de las últimas sesiones de firmas. Miraras donde miraras no dejabas de ver cada vez cosplayers más elaborados, ganando en esta ocasión especial fama los tipo comando: militronchos enormes con máscaras de gas o de esqueletoso esqueleto, cascos enormes y rifles de asalto, chalecos antibalas, botas con punta de acero… vamos, que ni la armada de Port Royal. Mención especial a algunos cosplays de personajes Marvel y Disney que realmente estaban muy elaborados, por no decir a otro Jack la mar de simpático ¡Otro yo! Mmmm… interesante. Por otro lado, encontrabas a los “Narutenses” y “Sombrerosdepaja” que con solo una máscara naranja o un sombrerito cochambroso piensan que ya van de cosplay. Lo peor es que se les reconoce… por todas las tortugas marinas… y pensar que luego los hay que se lo curran y quedan en entredicho… marineros de agua dulce, como diría mi amigo Haddock. 

Una cosa curiosa a destacar es lo comentado en anteriores crónicas: de los asistentes principales al Expocómic, todos esos acérrimos fans a los cuales con enseñar una imagen de un cómic son capaces de decirte año de publicación, autor y guionista, curiosidades y más (mirada orgullosa a nuestro colaborador El Entrecott) son éstos quienes más timidez, por decirlo de alguna forma, muestran de cara a responder algunas preguntillas y van más “a su bola”. No es una crítica, simplemente una observación de lo metódico de muchos de ellos: llegar, buscar minuciosamente ejemplar a ejemplar hasta recorrer cada milímetro de todos y cada uno de los stands con material dedicado a ello, encontrar algo interesante, colocar bajo el brazo y tras un par de hallazgos más, salir orgulloso en pos de una gratificante lectura… y yo con la poca paciencia que tengo para estas cosas. 

Del concurso de cosplay mmmmm, que decir… al mismo nivel que otros años, con personajes muy elaborados salidos de los mundos de Star Wars, Devil My Cry, WOW y cómo no, del mundo de cómic, principalmente de Marvel y DC. Estas cosas hay que verlas por uno mismo para entender el trabajo y tiempo que dedican algunos a elaborar sus trajes. A ver con que nos sorprenden las gentes en siguientes eventos.

De la larga lista de autores invitados nos encontramos con algunos nombres como Vicente Alcázar (Vampirella, Conan), Nacho Arranz (Pendragon), Alfonso Azpiri (Lorna, Mot), Jordi Bayarri (Entre Tinieblas), Juan Berrio (Calles Contadas, El Castaño), BIT (Nightwing, Manhunter), Sergio Bleda (La Conjura de Cada Miércoles), Jon Bogdanove (La Muerte de Superman, X-Men VS Fantastic Tour), Emile Bravo (Spirou y Fantasio), CAFU (Marvel Adventures The Avengers), Juan Díaz Canales (Blacksad), Carlos Díez (Kiss Comix, Eros Comix, Locomotive Music), Leandro Fernández (Hulk, Lobezno, Punisher), Fco. José Fernández Fadrique “Fadri” (Dragon Mail), Antonio Fraguas de Pablo “Forges” (Hermano Lobo, Por Favor, El Jueves), Mateo Guerrero (Dragonseed), Carlos Pacheco (Bishop, X-Men, Avengers Forever), Teresa Valero (Pink Panther Show, Astérix en América), Xian Nu Studio (All In, Wicked Lovely: Desert Tales), Luis Royo (Conceptions, Prohibited Book, Millenium) y un largo etcétera que podréis ver si estáis interesados en la página del Expocómic: www.expocomic.com

Además, pudimos disfrutar de variadas exposiciones como las de Fernando Fernández, las de la Casa Sefarad (Identidad Secreta), Esteban Maroto (Sus Personajes), Luis & Romulo Royo (Malefic Time) y la de Emile Bravo (Spirou). Un evento completo, entretenido y como siempre, con ganas de más para la siguiente ronda… ¡Otra de ron por favor! Además, nos llevamos el recuerdo (tras una ardua cola, todo hay que decirlo) de unas firmas de Luis y Rómulo Royo y la promesa de una entrevista cuando sus apretadas agendas lo permitan. Ilfrin ya se está frotando las manos con esto, que le gusta más el trabajo de Luis Royo que su curioso hobby de torturar elfos con babas de caracol y una fregona vieja… 

Resumiendo. Lo mejor sin duda el evento en sí y la posibilidad de adquirir algún producto que se lleva tiempo buscando o simplemente, darse algún caprichito y desconectar de todo, disfrutando con amigos tanto conocidos como improvisados al momento en cualquier cola y/o stand. Como nota negativa quizás la ausencia de algún artista más internacional (por casi unánime requerimiento de los más entendidos) y el descontrol y falta de información de algunas editoriales a la hora de notificar los horarios de las firmas (mirada furtiva a los del stand de Norma Editorial). Por lo demás, un evento al que sin duda, volveremos en la siguiente ocasión con más cosillas -y ron- para compartir con vosotros. 

Nos vemos en la siguiente crónica piratillas, y recordad… ¡¡Arrasad con lo que veáis y generosos no seáis!!

Firma de Luis Royo para Piradrows

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