17 de septiembre de 2012

Sherlock Holmes y La Conspiración de Barcelona (By El Entrecott)


¿Qué pueden tener en común el detective más famoso de la literatura de ficción con los movimientos anarquistas de finales del siglo XIX y la ciudad de Barcelona? Bueno, pues parece ser que mucho, y es que las conexiones “holmesianas” pueden tomar los derroteros más insospechados.

Cuenta la historia, que Arthur Conan Doyle, harto de la excesiva presión editorial a la que le sometía su criatura, decide en un momento de arrebato despeñarla por un acantilado junto con su gran antagonista: el profesor James Moriarty. Tras esto, de nuevo la presión popular le hizo resucitar a Holmes para unirse a su fiel Doctor Watson en una nueva serie de aventuras. Pero, ¿Qué ocurrió en el lapso de tiempo que, noveladamente hablan- do, eran unos meses? ¿Qué hizo Sherlock durante ese período?

Pues por lo visto nuestro detective favorito no paró quieto; viajes por todo el mundo, siempre a las órdenes su excéntrico hermano Mycroft, bajo el alias de Sigerson. Este era el marco perfecto para que Conan Doyle pudiera explicar a sus lectores donde se había metido Holmes todos estos años. En uno de estos viajes, sus pasos guiarían al investigador hasta Barcelona, y es aquí donde comienza nuestra historia...

Barcelona 1893

Durante el convulso reinado de Alfonso XIII, el anarquismo va a ser acogido con gran entusiasmo por parte de la clase trabajadora, que ve en esta forma de pensamiento una forma de cambiar el mundo. Entre ellos está Jaume Maspoch, un humilde empleado de una imprenta que clandestinamente ayuda a un grupo anarquista a emitir panfletos. Una noche, Felipe, un compañero del movimiento y amigo personal de Jaume le cuenta que va a dejar el grupo, va a formar par- te de algo llamado “Mestral”. Todo apunta a que se trata de algún tipo de hermandad o logia. Pero este descubre pronto que este grupo funciona más como una organización mafiosa que otra cosa.

Felipe es asesinado por sus compañeros ante los ojos de Jaume, en su desesperada huida se topa con Sherlock Holmes, que estaba tras la pista de este grupo y sobre todo de su líder, alguien conocido como “El Coronel”. Jaume y Holmes tendrán que hacer frente a muchos peligros, ya que tras los aparentes actos de violencia urbana de “El Mestral”, que tendrán como cúlmine un atentado contra el Teatro del Liceu, se esconde un plan más complejo y terrible…

Un Inglés en Barcelona

“La conspiración de Barcelona” tiene una estructura novelesca al más puro estilo Conan Doyle, ya que no podía ser otro modo. Hay que tener en cuenta que la idea de este cómic parte de Sergio Colomino, integrante desde hace años de “La Sociedad Holmes” de la ciudad Condal, y por lo tanto, gran conocedor de la obra.

La historia está dividida en cinco actos, como si de una ópera se tratara. Con una obertura a modo de presentar a los personajes, un clímax, un desenlace y un epílogo, que sirve en este caso para destapar el tarro de las esencias de Sherlock Holmes, al que vemos durante toda la trama como un personaje de acción pero sin apenas realizar algún rozamiento deductivo.

Como complemento a Holmes, a falta del infatigable Watson, tenemos a Jaume Maspoch, un joven idealista que va a chocar frontalmente con la visión pragmática del mundo de Holmes. Jaume es el verdadero protagonista de esta historia, a través de sus ojos, el lector recorre la Barcelona de finales de siglo, una ciudad en su esplendor arquitectónico, donde las ideas de modernidad y progreso estaban en plena efervescencia.

Los malos, o villanos, si prefieren el término más clásico, son pareja también. Por un lado tenemos a Domínguez, verdadero antagonista de Jaume, el es que va a ejecutar con mano firme los planes de su infame amo: El Coronel, que por supuesto es un alias, y no, ¡no es el profesor Moriarty!. Puedo decir esto sin temor al spoiler, evidentemente para cualquiera que haya leído “El problema final” o visto la segunda película adaptada por Guy Ritchie no supondrá sorpresa alguna.

Elemental queridos artistas...

El apartado artístico es otro de los puntos fuertes de este tomo. Un acercamiento claro y conciso aportado a la Barcelona de finales del siglo XIX, obviamente no exento de un gran cariño por parte de Jordi Palomé, un gran ilustrador que se ha revelado además como un estupendo dibujante de escenas de acción.

La obra en general está muy cuidada en todos los aspectos. La edición que ha caído en mis manos es la de cartoné, o sea, la tapa dura, hay otra en rústica, pero de momento solo está disponible en catalán.

Se incluyen además interesantes extras; Un prólogo, de obligada lectura, redactado por Don Hobbs, uno de los mayores expertos en Sherlock Holmes que existen. También tenemos un estupendo making off a cargo de Jordi Palomé, reseñas de la obra de Sergio Colomino, una galería de artistas invitados, y el que para mí es el mejor de todos: una cronología completa de los acontecimientos, tanto reales, como de ficción, que a modo de apéndices le confieren al cómic una gran credibilidad.

En resumen

Si te gusta Sherlock Holmes y su cosmología no te lo puedes perder. Si no lo conoces, no te lo puedes perder. Si te van las historias de detectives y las largas fumadas en pipa (como a mí), pues tampoco puedes no leerlo.
Vamos, que lo leáis... ¿Vale?



Léelo también en:
http://kzrevista.blogspot.com.es

2 comentarios:

  1. Algo para saltar de contento aunque seguro ya te lo comentaron (en la Revista) Sergio Colomino vio el análisis y el diseño, felicitando a los autores!! (lástima que no te dio euros XD) Bebe el elixir de los dioses y piensa que tu trabajo fue recompensado por el autor del cómic. Piratillo, eres un crack

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    1. Sep, el bueno de El Entrecott me reenvió el mensaje de Ysora con la felicitación, que si no ni me entero... con eso de ser pirata uno a veces pasa desapercibido... XD

      La verdad se agradece y hace una ilusión tremenda, diga de celebrarse con ron, que los autores de un artículo que uno redacta o diseña alaben tu trabajo... se me salta la lagrimilla y todo ¡Juas! ^^

      Gracias por el comentario y por todo pitufillo, nos vemos por estos procelosos mares ¡Un salutte y que corra el ron!

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