9 de octubre de 2012

Doc Savage (by El Entrecott)

En la 1ª década de los 70 el panorama del cómic norteamericano estaba cambiando de forma radical. Las grandes editoriales estaban empezando a apostar por explotar otros mercados, destinados principalmente a un público más adulto. Así, títulos como Ghost Rider, Green Lantern & Green Arrow o “Tomb Drácula”, trataban temas más escabrosos como la drogadicción, la ambigüedad sexual o la violencia callejera con menos tapujos. Esa búsqueda de nuevos horizontes llevó a los responsables editoriales de Marvel a rescatar del olvido a uno de los grandes iconos de la cultura popular norteamericana, Doc Savage.


Compañero de promoción de Flash Gordon o The Phantom, sus aventuras procedían del formato de novela Pulp, género éste que se definía por el estilo de la publicación, historias más bien cortas editadas en estilo rústico y papel barato que podían abarcar los más diversos géneros, ya fuese ciencia- ficción, westerns de medio pelo, o sórdidas historias de detectives. De escritura sencilla y agilidad en su estilo narrativo, eran los preferidos por un gran número de lectores. Durante las décadas de 1930,1940 y 1950 cubrieron un importante cupo de demanda por parte de muchos fans de literatura de entretenimiento, siendo el caldo de cultivo de una extraordinaria generación de autores como Bukowski o Lester Dent, el hombre que insufló de vida a Doc Savage a lo largo de más 180 títulos.

¿Y quién es él?

Doc Savage es un extraño personaje de cuyo origen se sabe poco, únicamente que desde su más tierna infancia ha sido adiestrado para luchar contra el crimen por expresa orden de su padre, que le rodeó de toda clase de mentores en todas las disciplinas físicas e intelectuales, con el fin de convertirle en el perfecto paladín de la justicia.

Sabemos también que es un tipo con una genética bastante especial, no es que posea poderes sobrehumanos pero no es como la gente corriente, alto, tremendamente musculado y con la piel de un extraño color tostado, de ahí lo de “hombre de bronce”. Lester Dent afirmaba que se debía al largo periodo que había pasado en los trópicos corriendo diversas aventuras, pero más tarde este argumento se difuminó por completo al aparecer otros miembros de la familia Savage que poseían la misma anomalía genética.

Fuese como fuese, Doc Savage se presentaba como el verdadero paradigma de lo que debía ser el aventurero perfecto, tan perfecto era, que le tuvieron que buscar unos compañeros que pudiesen ser el contrapunto a tanta excelencia.

Desde un primer momento se nos explica que no trabaja solo, sino en compañía de varios ex colegas suyos de regimiento; Monk, una especie de hombre-bestia pero de gran corazón, Long Tom, experto piloto de combate, o Ham, un auténtico dandy de carácter irritante. Cada uno cumple una función especifica ayudando a Doc Savage en sus misiones.

Retorno al pasado

Cuando Marvel se hace con los derechos para publicar las aventuras de Doc Savage no se toma el asunto a la ligera. Encargan la tarea a “la vieja guardia” de la editorial, a los lápices Ross Andru, artista una dilatada trayectoria en DC cómics principalmente y que sería pieza clave en colecciones como Spiderman , Fantastic Four o Doctor Strange .

Los guiones correrían a cargo de Steve Englehart, escritor que se consagraría durante la década los 70 en Captain América y se doctoraría con matrícula de honor en una de las mejores etapas de Batman que se recuerdan. El editor jefe en aquella época, Roy Thomas, encargó además las portadas a varios dibujantes de altísimo nivel la realización de las portadas para así asegurar lo impactante de la propuesta. Jim Steranko, Gil Kane y Sal Buscema completaban un equipo artístico de ensueño.

La obra que nos ocupa comprende los ocho primeros comics books publicados por Marvel entre 1975 y 1976. Son, un perfecto preámbulo para ir conociendo un poco del personaje, de sus habilidades, o de la clase de entuertos en los que se va ver involucrado, que son de lo más variado; Desde una siniestra organización al puro estilo Hydra, pasando por científicos locos que crean mutantes gigantes, ¡hasta el mismísimo hombre lobo! Con el que Doc Savage se enfrenta a puñetazo limpio. Una constante en toda la obra es el hecho de asistir a fenómenos de carácter supuestamente inexplicables que acaban teniendo una explicación bastante razonable, la ciencia del razonamiento deductivo está ahí, detrás de todo.

Y ese todo es una sucesión de acción a raudales. Desde que pasamos la primera hoja no se le da tregua alguna al lector, viéndose atrapado en un torrente de viajes a los mas exóticos lugares, combates bajo el agua o persecuciones en los variopintos medios de transporte usados por Doc Savage, siempre de su invención. No es de extrañar pues, que tuviera tanto éxito en su época, y que su traslación al cómic se haya convertido en toda un objeto de culto.

Podría haber cientos de motivos para recomendar a cualquier aficionado al cómic la lectura de este material, en serio, y me quedaría corto, pero no lo voy a hacer, solamente decir que Doc Savage nos retrotrae a un tiempo en que los cómics se hacían con muchísimo cariño. Hay una increíble complicidad entre los autores y el fan, un gusto por las cosas bien hechas que yo echo mucho en falta en estos días.

¡Ala! A por ellos tigres, que se acaban.

Léelo también en:
http://kzrevista.blogspot.com.es

1 comentario:

  1. Leyendo este post, no puedo evitar el mencionar el homenaje que recibe este personaje en la serie The Planetary de Warren Ellis. En ella aparece Doc Brass, un científico inmortal que ha trascendido las necesidades humanas de comer y dormir, pasándose los últimos sesenta años de su vida mutilado custodiando un ordenador cuántico. El parecido con este personaje (que no conocía hasta ahora) es todo un guiño a la vieja escuela.

    Phil

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