26 de diciembre de 2012

XV Expocómic - Entrevista Herb Trimpe

Wolverine nos manda un
saludo gracias a Herb Trimpe...
Encuentro con Herb Trimpe: reflexiones (by El Entrecott) 

Con el recuerdo aún fresco en la memoria con este genial artista me vienen a la mente dos palabras: humildad y trabajo. Porque eso ha sido Herb durante toda su vida, un currante en esto del cómic. Cuando supe que tendría la oportunidad de conocer en persona al hombre que ilustró la que es posiblemente una de las imágenes más icónicas de Marvel de toda su historia, dando forma a Lobezno, pues la verdad es que se me hizo la boca agua, para que mentir.

Herb llegó más tarde de lo esperado a nuestra cita, el endiablado tráfico que había en Madrid tuvo la culpa. Llegó acompañado de su esposa, una encantadora mujer que enseguida nos ofreció su ayuda para traducirle si era preciso. Siempre que se va a hablar con alguien del prestigio de Herb Trimpe te asalta el temor de si estarás a la altura de las circunstancias, eso y que era mi primera entrevista en persona con un autor. Tiendes a creer todas esas memeces que oyes de que son unos divos o de que censuran la mayor parte de las preguntas porque les incomodan, pero nada más lejos de la realidad.

La primera sensación que tengo cuando por fin entra en la sala que la organización de la Expocómic había habilitado para la ocasión es de paz, parece un hombre tranquilo, de esos con lo que puedes hablar con total confianza. Tras una pequeña charla preliminar sobre su estancia en Madrid y lo ajetreado de su agenda arranca la entrevista. En principio teníamos un cuestionario concebido para unos 10 ó 15 minutos de charla, pero todo eso se iba a venir abajo del mejor de los modos posibles. Le preguntamos por sus inicios en el mundo de la historieta, Herb entonces nos obsequió con un maravilloso anecdotario de sus primeros tiempos en Marvel, desde la creación de los personajes que hoy todos conocemos como iconos, pero que en aquellos años todavía eran bastante marginales en contra posición con Batman, Superman o Flash. Herb habla con mucho cariño y respeto cuando se refiere a Stan Lee, a quien obviamente reconoce como un verdadero mentor. Nos habla de cómo el genial escritor creó un mundo en el que los superhéroes eran algo más que súper-tipos disfrazados para convertirse en personas con los problemas e inquietudes del ciudadano de a pie.

Otro de los aspectos que más me fascinaron fue cuando se refirió al proceso de edición y montaje de los cómics de la época, todo muy artesanal claro. Un ejemplo tremendamente divertido nos decía riendo era la expresión copy & paste, que era llevaba a cabo de forma literal en la misma mesa donde el artista trabajaba. Es inevitable percibir cierto halo de nostalgia cuando habla de aquellos años en los que formaba parte del mítico Marvel Bullpen original, junto a artistas de la talla de John Romita, Jack Kirby o Steve Ditko. No sé si a ciencia cierta sabían la importancia y el calado que aquellos cómics tendrían sobre las generaciones venideras, posiblemente no, pero si eran un poco conscientes de que aquello era algo especial.

Dejamos hablar a Herb sin interrumpirle ni un momento. Tras unos diez minutos (yo pensaba que entrarían a echarnos en cualquier momento), vino la inevitable cuestión de Lobezno. En ese momento se constató una impresión que estaba teniendo sobre Herb, que es un tipo con mucho sentido del humor, preguntándonos a que personaje nos referíamos. Tras unos segundos iniciales de desconcierto nos hizo un gesto de “¡Os he pillado¡”.

Antes me refería a Herb como un hombre humilde, intentamos ponerle un poco en apuros preguntándole por que se decantaría si tuviera que crear un superhéroe de origen español. Él nos respondió que simplemente no sabría cómo empezar ya que desconocía bastante nuestra cultura. Eso sí, tenía claro que sería una mujer. Tomo nota Herb, por si algún día me pongo a ello.

Después de 20 minutos o así de entrevista intuía que se nos acababa el tiempo, pero no podía dejar de preguntarle por la importante labor que lleva a cabo como capellán de la iglesia Baptista en Nueva York, ayudando a las familias de víctimas de los terribles atentados del 11S. Me quedo con algo que dijo: “la mayoría de las veces es como el paraíso, otras es como el infierno de Dante en la tierra”.

Tras la charla se ofreció amablemente a hacernos unos dibujos, unas ilustraciones de Lobezno que ocuparán un lugar de privilegio en mi casa, como en mi recuerdo nuestro primer encuentro que espero pueda repetirse algún día no muy lejano.

¡Hasta pronto Herb!



Encuentro con Herb Trimpe: entrevista (by ArtHzLan & Ilfrin) 

En efecto se hizo esperar más de la cuenta, pero todo lo bueno se hace esperar ¿no? Tras una fría espera por fin vemos acercarse en la lejanía, cual mítica silueta al atardecer, al gran Herb. Parece mentira que estemos delante de alguien con tanto camino andado y tanto saber en esto del cómic pero, como bien dijo anteriormente nuestro amigo Entrecott, Herb es el mejor ejemplo de humildad y trabajo que hay. Sólo verle te transmite confianza y tras el nerviosismo inicial, él mismo hace que todo poco a poco fluya sin más, con confianza y franqueza. Poco más queda aportar ya, sólo dejaros con la transcripción de esta genial entrevista y avisaros de que en breve, colgaremos el vídeo de la misma, para todos aquellos que deseen ver a este gran personaje como pocas veces se le ha visto.

Agradecimientos especiales a la organización del Expocómic y en especial a Sara García, quien a pesar de todo el lío que ha habido este año, se volcó de lleno en encontrarnos un hueco para entrevistar a Herb. Así da gusto la verdad. Gracias de nuevo.

Y ya sin más preámbulos, la entrevista:

Piradrows: Cuéntanos un poco sobre tus inicios ¿Cómo entraste a formar parte del mundo del cómic? 

Herb Trimpe:  Ah… afortunados. Extremadamente afortunados. Siempre estuve interesado en dibujar cómics, mayormente tiras de cómic para los periódicos. Me pasé gran parte del servicio militar dibujando en “New West”, donde todos los jóvenes pasaban el tiempo durante el servicio. Así que tras cuatro años, un amigo de escuela… de la escuela de artes, se convirtió en el jefe de producción de Marvel Cómics y me dediqué un poco a pasar de lápiz a tinta... un poco sin ser gran cosa. Me dijo que trajera algunos ejemplos, le dije que no tenía nada más que algunos trabajos que había hecho hacía cuatro años en la academia de arte. Me dijo “está bien, trae esos”, así que hablé con un hombre llamado Braschi que más o menos revisaba los artworks que traía la gente. Pero por aquel tiempo no había demasiados, no es como hoy. Hoy en día todo es muy competitivo, como algo muy grande, por aquel entonces no era gran cosa (risas), por que los cómics no eran la forma favorita de lectura (más risas). 

La gente conocía más que nada a Superman, quizá Batman… pero nadie sabía quién era Spiderman. Marvel era secundaria, DC era la gran compañía. Pero Stan Lee era el jefe de edición y un visionario con lo que se podría hacer. Él estuvo trabajando con los artistas, era básicamente un revolucionario, hacía cómics revolucionarios mayormente en el área de los superhéroes. Él junto a otros artistas -mayormente Jack Kirby y otros más allá en los 60’s- establecieron que las historias debían ser divertidas, frescas, interesantes.. los personajes debían ser como personas reales, con sus propios problemas y demás. Fue algo divertido. Así que yo conseguí tener un trabajo entintando, porque aparte del tema de los superhéroes también hice westerns, cómics de romanos... eehhmm, humor, viñetas de humor… ¡cosas como esas!

Recuerdo cuando estaba entintando westerns con las bases regulares (actualmente lo hago en casa). Hoy en día... (risas) ya sabes, usamos ordenadores que montan las viñetas de las páginas sin errores en las copias. Pues por aquel entonces no teníamos ordenadores y hacíamos un “corta y pega”... ¡Un “corta y pega” real! Con las tijeras cortaba y las viñetas se pegaban en una página que iría a la imprenta. Un montón de personas no sabrán que el “corta y pega” de un ordenador viene precisamente de esa situación. 

Me ofrecieron trabajo y estuve trabajando desde mi casa, entintando… teníamos una máquina en conexión con este “corta y pega” en las páginas que se trabajaba copiando (normalmente todo lo que se copiaba se mandaba a la imprenta y ésta te devolvía las páginas en un tamaño considerable). Había que cortar las páginas de manera que se ensamblasen a la forma necesaria de la imprenta, querían que una máquina hiciera todo eso, que se hiciera en la oficina. Esto abriría oportunidades de trabajo y que la gente pudiera tener esos trabajos. Y dije "!Seguro! Voy a hacerlo” Así que me dediqué un poco más al entintado. 

La máquina de copias de aquel entonces no era como las actuales. Era una cosa larga, así como una mesa. Era un proceso completo, iba seguida de una cámara y tu ponías las cosas en la tabla... ya sabes... y era en una sala oscura. El papel entraba en una parte de la máquina, salía por el otro lado y se ponían a secar las páginas... y ahí se hacía todo (risas). 

Así que hice eso y también trabajé haciendo copias para producir los cómics. También trabajé en el “Bullpen” que es donde trabaja el staff… ¿Estais familiarizados con el término Bullpen? ¡Quizá haya uno por allí! Hice esto por… no se, unos seis meses, trabajando con aquella máquina. Entre trabajos con la máquina y haciendo trabajo de producción en el “Bullpen”. Trabajando con gente que hacían cosas como Spiderman… aunque allí no tenían títulos como ahora, trabajé junto a Stan Lee desarrollando a Spiderman. Así que Stan me preguntó una vez "¿Quieres dibujar a Hulk?", porque ese personaje estaba actualmente siendo desarrollado y había aparecido en cómics con otros personajes, en cómics de unas diez páginas y cosas como esas. Fue muy popular porque cada personaje tiene ahora un título y Hulk, ya sabes… “El increíble Hulk”, ese fue su título. Stan quería algo nuevo con las disposiciones y sin estilos fijos de dibujo, pero definitivamente, lo quería con las disposiciones (layouts). Aparte, eso fue algo nuevo en lo que trabajé como 3 años más o menos y no tuve ni un solo problema haciendo esta historia. Así que estuve haciendo eso, produciendo y dibujando a Hulk en la oficina. Había allí unas cinco, seis… unas doce personas trabajando. Trabajábamos en un área muy pequeña, con las particiones y con mucha diversión. También nos divertíamos hablando y me pueden echar la culpa de decirles “hablad bajo, hablad bajo” . Era igual que estar en el colegio ya sabes… (risas).

En resumen… aunque había distracciones y demás seguía trabajando en casa, porque tenía que recorrer una gran distancia para llegar a la oficina y entregar los trabajos, así que trabajaba también fuera de la oficina. 


Piradrows: Supongo que siempre te andarán preguntando acerca de Lobezno y demás y… 


Herb Trimpe:  ¿Quién es ese personaje? 


Piradrows: (¡¡Pánico!!) ¿Eh? Eh… eh… Lobezno… aahm… 


Herb Trimpe: (muy serio) Nunca he oído hablar de él...


Piradrows: (¡Hay Diosh que lo he dicho mal!) Eemm… 


Herb Trimpe: (riéndose como él sólo) ¡Es un chiste! 


Piradrows: (Risas nerviosas de alivio) ¿Imaginaste alguna vez que este personaje sería más grande que Spiderman, que Hulk? 


Herb Trimpe: Nunca tuve ideas como esas, no como hoy en día, donde los creadores hacen a los personajes con la idea principal de que algún día, se hará la película. Esto no estaba en mi idea principal, ya se intentaron hacer películas de superhéroes con DC y demás y… bueno, Superman es genial, pero me refiero antes que eso. Estos personajes fueron creados en el momento sin la menor idea de que continuarían adelante. 

Lobezno… en la primera historia en la que Lobezno apareció no era ni siquiera un personaje secundario. Los dos protagonistas que estaban en conflicto eran Hulk y un personaje llamado Wendigo. Lobezno es un animal, estaba en un sitio… en el noreste, en los bosques. Cuando lo creé no tenía intención que fuera un superhéroe, más bien un antihéroe para traerlo a la historia… sin saber realmente para qué, quizá por la marca canadiense... ya sabéis que en Canadá…. No lo sé. Pero esa era básicamente la idea de tener un personaje que se pareciera y se llamara como un animal del lugar, un “lobezno”, que es más pequeño e increíblemente fiero, con unos dientes como pinchos y  muy agresivo. Me basé en ello para el personaje. Hice algunos bocetos con el traje y demás… como puedes ver realmente era un personaje para tirarlo, para usarlo una vez y probablemente no volver a usarlo jamás ya que era sólo para esa historia. Yo trabajaba con muchos, muchos, muchos personajes secundarios como esos… ya sabes, que disparan desde la cadera para llenar una necesidad en la historia, pero que no irán a ninguna parte (risas). 


Piradows: Este verano en México le preguntaron acerca de que no había ningún superhéroe mejicano. Si tuvieras el encargo de hacer un superhéroe Español. ¿Cómo lo harías? 


Herb Trimpe: Es curioso que me preguntes sobre eso… realmente no podría, porque no sería tan insensato de crear un personaje de una cultura que desconozco… ¿Sabes a lo que me refiero? Ya hicimos uno... el “Capitán Britania”, pero era mucho más cercano a la verdad (risas) ¿Sabes a qué me refiero? Es una buena pregunta esa de México y creo que dije lo mismo allí, quiero decir, sería divertido. Probablemente haría el personaje femenino (pregunta a su mujer). ¿No crees?. Porque las mujeres latinas, españolas son... ehmm... son... (mira su mujer como si ésta la fuera a pegar). 


Piradrows: ¿Porqué hay villanos pero no superhéroes?. 


Herb Trimpe: En las películas americanas hay muchos mexicanos malos, de contrabando y enemigos locos. Las bandas de las ciudades… aunque sí debería haber un superhéroe español. Trabajaré en ello… 


Piradrows: Eres una persona que está muy entregada a las personas que lo perdieron todo en el 11-S. Cuéntanos un poco a qué te dedicas en esto. 


Herb Trimpe: Era básicamente un voluntario, estaba envuelto en la iglesia episcopaliana, la cultura anglicana… que es una facción separada de la católica. Hice servicios de ayuda, era muy activo en la iglesia. Cuando ocurrió el 11-S me dije a mi mismo… no era gracioso el tema de la espiritualidad pero… quise saber qué pasaba, quise ponerme en medio de todo y averiguarlo. Era la preocupación ya sabes… estar ahí y verlo, ser parte de ello. No tuve entrenamiento ni lo tenía en eso de ser médico, había muchos médicos allí, la mayoría de las agencias de la ciudad: bomberos, policía... tenían un trasfondo menos católico. Es algo más tradicional, el trabajo va en familia generación tras generación. Si el padre es bombero, el hijo también.

Había muchos que dejaron de tener fe en el catolicismo… dejaron de tener cualquier fe en cualquier cosa que necesitaban hacer. Las capillas los proveían de un pastor o de la necesidad de tener a alguien para manejar el dolor, la ira… y muchas emociones mezcladas que se daban lugar allí. Los episcopales estaban básicamente en New York mandando personas allí y simplemente fui en una lista, ya que es la elección de cada uno el ir y a qué función. Había gente que se dedicaba a consolar a las familias que iban. Luego había voluntarios que se encontraban en la zona cero ayudando. En la televisión habréis visto esas rampas de escombros y demás… y eso es lo que yo elegí, hacer eso. Estuve allí unos cuantos días a lo largo de un período de unos ocho meses y fue uno de los actos que más me llenaron en toda mi vida. Fue increíble, personas de todo el mundo ayudando, algunas personas me llamaron “loco” porque los voluntarios allí no eran sólo de los departamentos de policía y nosotros les ayudábamos a remover escombros… Había muchísimas personas ayudando y se veía que querían mostrarse como la comunidad perfecta aunque en el fondo, las personas también tenían su orgullo y en el fondo había conflictos entre las personas, disputas territoriales sobre quién tenía derecho aquí o aquí o aquí… que si es territorio de los policías o el del departamento de bomberos. Pero realmente era como estar en el paraíso, especialmente a las noches, cuando las luces de los bomberos que aun seguían trabajando iluminaban, el vapor que salía del suelo y se alzaba en el aire… parecía el Infierno de Dante, pero era un lugar maravilloso para estar y trabajar... Sí.

2 comentarios:

  1. Excelente entrevista. Me imagino sus caras cuando les dijo que quién era Lobezno, jajaja. Muy buen trabajo.

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  2. Un tipo que se divierte y goza de su trabajo. ¡Un capo! Genial entrevista, guarden esos tesoros de papeles

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