6 de noviembre de 2013

50 Aniversario Doctor Who

BIENVENIDOS A LA TARDIS (Time And Relative Dimension In Space)

Corría el año 1963 cuando la BBC estrenó en un esplendoroso blanco y negro el primer episodio de una de las series más longevas de la televisión. En este primer encuentro vemos a un oficial de policía realizando su rutinaria caminata nocturna cuando vemos un lugar repleto de objetos, entre los cuales vemos ¿una cabina de policía? De inmediato (y seguro) todos los telespectadores comenzaron a hacerse preguntas: ¿qué demonios hace ahí esa antigualla? ¿Es más grande por dentro que por fuera? ¿Doctor… quién?

Por aquel entonces, los altos cargos de la BBC llevaban tiempo rondando con la idea de realizar una serie de ciencia ficción innovadora y que captara un amplio margen de público, desde los más jóvenes hasta los adultos, ya que la cadena tenía pensado emitir el serial en un hueco “muerto” de los sábados, concretamente entre el espacio deportivo “Grandstand” y el programa musical “Juke Box Jury”. Es entonces cuando Donald Wilson, encargado del departamento de guiones de la cadena, se reúne con tres miembros de su equipo: Alice Frick, John Braybon y C.E. Webber para poner en marcha el programa, es éste último quien preparó un documento en el cual recogía las principales ideas sobre los personajes, ideas tales como “un hombre maduro, de unos 35-40 años, con un carácter especial” ¿Adivináis quien es verdad?

La aportación de Newman a estas ideas iniciales fue la de que todo debería tener un aire pasado de moda, pero incluyendo a un joven muchacho que sirviera de gancho para atraer a las audiencias más jóvenes y de paso, ayudar con el aspecto educativo que buscaban para la serie. Otra idea fue cambiar al “hombre maduro” por un frágil y gruñón anciano que había huido de su propia gente robando una máquina del tiempo. Mientras Webber y Wilson continuaban con los conceptos y personajes, el productor y director Rex Tucker se hizo cargo de la producción, con la misión de cuidar al máximo el estilo de la serie.

Es entonces cuando Tucker se reúne con el compositor Tristram Cary para buscar el tema principal y la música incidental para la serie, realizando el tema por todos bien conocido y que sigue intacto (salvo pequeñas variaciones) hasta nuestros días. Por su parte, y de forma paralela, el equipo de guionistas de la BBC comenzó a elaborar las ideas de los primeros capítulos y Hugh David, la primera opción para interpretar al Doctor, rechazó la oferta. Las audiciones para el reparto principal siguieron y unos meses más tarde el papel del Doctor recayó en un reticente William Hartnell. El profesor, renombrado como Ian Chesterton, fue a parar a William Russell, actor conocido por su participación entonces en “The Adventures of Sir Lancelot”. La profesora Lola McGovern sería interpretada por Jacqueline Hill y para dar vida a Susan finalmente se escogió a Carole Ann Ford.

Fue así como comenzó un tortuoso camino hasta el día de emisión a causa de múltiples cambios en el guión, introducción de nuevos elementos, alteración del orden y títulos de los capítulos, presupuestos excedidos, falta de espacio en los platós de rodaje… ¡y hasta un apagón el día de su estreno! (un día después del asesinato de J.F. Kennedy). Afortunadamente, se reprogramó el capítulo piloto para la semana siguiente, justo antes del segundo episodio, comenzando así el viaje de la TARDIS, del Doctor y de sus múltiples acompañantes e infinidad de aventuras a través de 26 temporadas en la etapa clásica (hasta el parón en 1989 perpetrado por Jonathan Powell) y 7 en la actual (de vuelta de la mano de Russell T. Davies en 2005), entrando así en el libro Guiness de los récords como la serie de televisión más longeva, inundando a su vez el mercado con infinidad de libros, figuras, audiodramas y todo tipo de merchandising.

¿Quién es pues el Viajero de más allá del Tiempo, el Destructor de Mundos, el Vigía, el Hombre cuyo nombre no se atreve a mencionar, la Tormenta que viene, el Doctor Desarrapado, John Smith y un sinfín más de apodos encontrados a lo largo y ancho de la galaxia? Pues todos y cada uno de ellos son del Doctor ¿Doctor quién? Doctor Who.



LOS DOCTORES DE GALLIFREY (ETAPA CLÁSICA)

El primer Doctor: William Hartnell, el Doctor misterioso.
Noviembre 1963 – Octubre 1966

Tras una adolescencia difícil, Hartnell encontró su camino en la interpretación, haciendo al principio de su carrera papeles básicamente cómicos, con el tiempo acabó encasillándose en personajes militares y policíacos; fue precisamente este encasillamiento uno de los motivos que le impulsaron a aceptar en 1963 el papel del Doctor Who. Este primer Doctor es, con diferencia, el más misterioso de todas sus encarnaciones conocidas (si asumimos que no hubo otra anterior y ésta fue la que nació y creció en Gallifrey, el que fue iniciado como Señor del Tiempo a la edad de ocho años y el que adoptó el nombre de Doctor enterrando en el olvido el verdadero). Fue esposo, padre y abuelo y por motivos que nunca ha terminado de explicar del todo, abandona su planeta natal con su nieta a bordo de una TARDIS robada. Tras años de viaje por toda la galaxia y sin quedarse demasiado tiempo en cada uno de ellos, finalmente acaba en el Londres de 1963. Donde su nieta Susan ingresa como alumna en un colegio local, llamando la atención de dos de sus profesores: Ian y Bárbara, desencadenándose así los primeros acontecimientos de la serie del Doctor Who.

El primer Doctor muestra la apariencia de un anciano huraño y de mal genio pero que muchas veces, se delata su carácter curioso. Desconfiado al principio de los seres humanos, finalmente entabla una gran amistad con Ian y Bárbara. Posee una gran inteligencia y vastos conocimientos científicos, es también algo despistado y tiene continuos problemas para pilotar la TARDIS. 

Su forma de vestir iba a ser al principio la normal de los años 60 pero tras varias revisiones de guión, finalmente se optó por el llamativo traje eduardiano con pantalones de cuadros y a veces, una capa, una bufanda o un sombrero de astrakán. Sus complementos son un bastón, gafas para leer y en ocasiones, una pipa (ya que este fue el único Doctor que ha fumado) y es muy amigo de los disfraces cuando viaja al pasado.

Durante cuatro temporadas Hartnell interpretó al Doctor, serie que se planteó en origen como una serie educativa que trataba de acercar la ciencia y la historia a los espectadores más jóvenes, pero sus problemas de arteriosclerosis, los cuales le producían pérdidas de memoria, obligaron a crear la idea de la regeneración ante la necesidad de cambiar de actor, idea que se ha convertido en el sello distintivo de la serie y es el principal motivo por el cual la serie sigue viva hasta el día de hoy.

Enemigos del primer Doctor:
Daleks, Sensorites, Medding Monk, War Machines, Cybermen


El segundo Doctor: Patrick Troughton, el Doctor ingenioso.
Noviembre 1966 – Junio 1969

Continuar con un actor distinto siempre supone un riesgo ya que el público está acostumbrado a una cara y podrían no aceptar una nueva. Por suerte, este brusco cambio en la serie fue uno de los más acertados de la saga. 

Patrick Troughton era un actor mucho más joven que su predecesor y entraba con fuerza, con él llegó una revolución: conocimos Gallifrey, a los Señores del Tiempo e incluso, hablamos de destornilladores sónicos. Se dedicó a esta etapa un marcado matiz de ciencia ficción que le faltaba al primer Doctor pero sin olvidar la personalidad de la serie. Sin embargo, Troughton siempre temió no ser querido por el público y sobre todo, de ser el causante de la cancelación de la serie, razones éstas por las que decidió encarnar al Doctor en tres temporadas, evitando así también el temido encasillamiento.

Su vida personal supuso siempre un misterio, característica que traspasó al personaje. Se conoce a esta encarnación como “el vagabundo cósmico" por su desaliñado vestuario. Posee un trato amable y cariñoso con sus acompañantes y destaca su mal humor cuando las cosas no salen del todo bien. Usa más la improvisación que la inteligencia, con muchas escenas cómicas cargadas de patetismo. Estas cualidades harán que Jamie McCrimmon, su acompañante más fiel, encaje a la perfección con él.

Sus capítulos son obras llenas de imaginación e ingenio gracias a los excelentes guiones de Peter Bryant, Robert Holmes y Terrance Dicks. Por desgracia, la gran mayoría de esta etapa se encuentra perdida, por lo que sólo podemos contar con archivos de imagen y audio de algunos de ellos. Troughton nunca dejó del todo la serie a pesar de sus graves problemas de salud, fue el actor que vivió por y para el Doctor, ignorando las advertencias médicas y acudiendo a numerosas convenciones de ciencia ficción, donde desgraciadamente, un 28 de marzo de 1987 sufrió un infarto en mitad de una de ellas.

Enemigos del segundo Doctor:
Daleks, Cybermen, Guerreros del Hielo, La Gran Inteligencia.


El tercer Doctor: John Pertwee, el Doctor de la nueva era.
Enero 1970 – Junio 1974

En plena crisis de audiencia y con la cancelación a la vuelta de la esquina, se hizo necesario reformar el concepto de la serie. Llega el color a la televisión, un nuevo Doctor y una nueva idea: ya ha habido demasiados viajes, era hora de algo más cercano, de traer al Doctor de vuelta a la Tierra y de dejar al público temblando detrás del sofá.

Se rebajó el número de episodios, ya que el ritmo de producción era capaz de hundir a cualquier actor y se diseña un Doctor estiloso, un dandi de traje de terciopelo y capa larga, pelo rizado blanco y personalidad curiosa, siempre buscando una explicación científica a cada caso y amante en extremo de cualquier vehículo a motor (en especial de Bessie, su roadster victoriano modificado por él mismo). Experto en Aikido Venusiano, maestro del disfraz, paternalista y a la vez insoportable arrogante que se cree por encima de los demás, reflejo constante de su frustración al haber sido reducido y postrado por los de su propia especie a una existencia de tiempo lineal y sin abandonar el planeta Tierra. Es por esto que se convierte en asesor científico de máximo grado de UNIT, cargo perpetuado en todos estos años. Series como The Avengers o James Bond influyeron notablemente en esta etapa: hay más acción y violencia, acompañantes sexy a la altura de las circunstancias, uso de artilugios y vehículos impresionantes. Vemos un Doctor con un estilo único en el vestir y en sus diálogos, permitiéndose insultar de manera elegante pero demoledora.

Ya en la segunda temporada de Pertewee, se había desarrollado una relación natural y clave en el nuevo concepto de la serie: la relación entre la Brigadier y el Doctor, al más puro estilo Holmes y Watson. Así que surgió la pregunta obvia: ¿Quién sería Moriarty? Nació así uno de los mayores enemigos del Doctor Who, El Amo, interpretado aquí por un genial Roger Delgado, un personaje hipnótico, carismático, también maestro del disfraz y el mayor admirador del Doctor (a pesar de su enfermiza necesidad por eliminarle). Dos personajes más, Capitán Yates y Sargento Benton, fueron quien cerraron el elenco principal de esta etapa. Pero cuando los Señores del Tiempo indultaron al Doctor y pudo empezar a viajar de nuevo, a ver menos a sus amigos de UNIT, la sensación de que la familia se rompía fue inmediata. Tras la muerte de Roger Delgado en un accidente y con gran pesar dentro del equipo y sobre todo de su gran amigo Pertwee, el tercer Doctor se despidió.

Enemigos del tercer Doctor:
Daleks, Guerreros del Hielo, Silurians, El Amo, Sontarans, Autons.


El cuarto Doctor: Tom Baker, La época dorada del Doctor.
Diciembre 1974 – Marzo 1981

La era de exilio forzado termina no sin antes resolver el problema de la regeneración. Buscar un relevo a John Pertwee significaba encontrar a alguien que perpetuara el éxito de la serie, así que para esta tarea tan crucial se elaboró una lista muy específica de características: “un buen actor con el que poder progresar y un carisma tal que sea imposible dejar de mirarle aunque lo que suceda en la pantalla no sea particularmente interesante”; alguien está claro, distinto de los humanos.

Con ingresos mínimos como peón de construcción, Tom Baker es recomendado por el máximo responsable del Departamento de Seriales Dramáticos. Con 40 años y una excentricidad innata, su elección fue inmediata. Su voz, su manera de reaccionar y su interpretación, hicieron de él uno de los Doctores más reconocidos y queridos.

El cuarto Doctor es un alienígena en toda regla, muy consciente de sus capacidades mentales y físicas, maníaco, cómico y siempre cuestionando la seriedad de la vida hasta que las cosas llegan a la catástrofe. Es aquí, cuando su autoridad, su voz y su corporalidad quedan patentes. Su forma de vestir fue complicada, se optaron por versiones tipo vikingo, payaso, Rey de Corazones… pero finalmente se quedó con la que reflejaba un aire bohemio y descuidado, anclado a un manido sombrero tipo fedora y una kilométrica bufanda de colores dispares, fruto de un error de producción. Los tonos burdeos y rojos y unas pequeñas interrogantes bordadas en su camisa marcaron su identidad.

Empieza así una época dorada en la serie, confluyendo con acompañantes bien definidos y de grandes actuaciones, con buena química con el Doctor; macabros villanos y nuevos monstruos que aportaron terror, tensión y algunas muertes horribles; un humor nunca absurdo, en ocasiones negro pero muy buen escrito dirigido a todo tipo de audiencias; conocemos más en detalle datos sobre Gallifrey, de los Señores del Tiempo y la soberbia de su posición; observamos unos escenarios ricos y unos exteriores coloridos; el diseño de producción, la música y sin duda, los guiones fueron las que hicieron de esta etapa una de las más recordadas.

Enemigos del cuarto Doctor:
Daleks, Cybermen, El Amo, Sontarans, Davros, Zygons, El Guardián Negro.


El quinto Doctor: Peter Davison, el Doctor aristocrático.
Enero 1982 – Marzo 1984

Tras la marcha en 1980 de Tom Baker, el productor John Turner aprovecha para realizar cambios en los días y horas de emisión y lo más importante: un Doctor que no recordaba en absoluto al anterior, había que evitar comparaciones con alguien que tras 7 años, se había convertido en alguien muy querido y tremendamente popular. Tras un tiempo de confusión, en donde se llegó a especular con un Doctor mujer, se eligió a un joven actor de 29 años: Peter Davison.

El quinto Doctor se muestra más humano, compasivo, reservado y aristocrático, más centrado en la ciencia que en la aventura y que ejerce el papel de maestro para sus acompañantes. Es más joven de lo habitual, vulnerable y muchas veces indeciso, sigue teniendo el valor, la inteligencia y la experiencia de un Señor del Tiempo, aunque es más fácil de ver esto último cuando se enfrenta a enemigos de su mismo nivel. 

Su vestuario está inspirado en el traje eduardiano de un jugador de cricket y consta de pantalones de rayas, camisa con signos de interrogación en el cuello, jersey de cuello en pico, abrigo beige ribeteado en rojo y un sombrero panamá. En ocasiones lleva gafas, pero su auténtica seña de identidad es su permanente rama de apio que lleva en la solapa. Este vestuario tuvo muy pocos cambios a lo largo de su etapa.

El quinto Doctor utiliza muy poco el destornillador sónico (artilugio no muy del agrado de John Turner), pero aún así fue capaz de tareas tales como resolver el misterio en las arenas movedizas de Frontios o enfrentarse cara a cara con los Silurians. Fue con este Doctor que vimos una reunión con sus regeneraciones pasadas ​​para luchar en la zona de la muerte de Gallifrey y a quien vimos infectado con un virus mortal, sacrificando su vida para salvar a su buen amigo Peri.

Enemigos del quinto Doctor:
Daleks, Cybermen, Silurians, El Amo, Davros, El Guardián Negro, Terileptils, Mara.


El sexto Doctor: Colin Baker, el Doctor extraño.
Marzo 1984 – Diciembre 1986

Cuando Peter Davison dejó la serie, John Turner comenzó a buscar nuevos actores que interpretaran al Doctor. La decisión final fue bastante casual e inesperada ya que Colin Baker ya había aparecido anteriormente en la serie, concretamente en el capítulo “Arc of Infinity” interpretando a Maxil, comandante de la guardia de los Señores del Tiempo. A pesar de que esta actuación impresionó a Ron Jones, fue su carisma demostrado en una fiesta lo que llevó al productor a elegir a Baker para el papel. 

El sexto Doctor nace en unas circunstancias complicadas. El envenenamiento por la toxina Spectrox provoca inestabilidad en la regeneración: cambios de humor, brotes psicóticos y paranoias temporales que lo lleva incluso a intentar estrangular a su acompañante Peri, para después arrepentirse y decidir pasar sus días como un ermitaño. Por suerte este comportamiento se va suavizando poco a poco. Aún así, el Doctor de Colin Baker es uno de los mayores cambios de personalidad en el personaje. Nos deja claro que no tiene que ser alguien agradable, que es claramente un alienígena y no está obligado a encajar. Es arrogante, irascible, malhumorado, egocéntrico y poco accesible, con un ego desbordante, pedante y con tendencia a imponer su criterio sobre los demás sin atender a razones. Por otro lado, es brillante y elocuente, tiene un fuerte sentido de la moral y una curiosidad aún mayor que en regeneraciones pasadas.

Colin Baker estaba ansioso por conseguir el papel del Doctor, sin demasiado éxito, desde la marcha de Tom Baker, cuando finalmente lo consiguió le tocó vivir una de las etapas más turbulentas de la serie, llegando incluso a tener un parón de un año y medio. Uno de los principales enemigos del sexto Doctor fue su propio traje. Baker quería que su atuendo reflejase el oscuro carácter del personaje, sugiriendo el terciopelo negro como opción pero John Turner no estaba de acuerdo y se decantó por el extremo opuesto: un traje multicolor diseñado para resultar desagradable a la vista: chaqueta con retales desemparejados, chaleco de colores brillantes, lazo al cuello, pantalón amarillo rallado con polainas naranjas y un broche con un gato en la solapa. Sin duda una vestimenta para estar muy seguro de sí mismo, pero muy poco apreciada por los fans de la serie.

Esta etapa del Doctor es una de las más siniestras, tratándose temas como la experimentación con humanoides, se muestran mutaciones extremas y las muertes se vuelven más violentas. Igualmente el comportamiento del Doctor es más implacable, ya no duda en acabar con Cybermen y Daleks utilizando sus propias armas, tirar a guardias a piscinas de ácido o envenenar con cianuro. Aunque esto puede resultar interesante, esta personalidad causó múltiples críticas y un descenso considerable de audiencia, tema que, unido a la falta de presupuesto de la BBC, provocó el parón de año y medio anteriormente mencionado.

Tras este parón, la serie volvió en un nuevo horario, menos capítulos y un tono mucho más moderado, el carácter del Doctor se suaviza, su relación con sus acompañantes se suaviza y la violencia es sustituida en parte por la comedia. El equipo de rodaje es consciente de que están siendo examinados con lupa y que tienen que ganarse el derecho a permanecer en antena. Esta última temporada de Baker se centra en un único tema: el Doctor es juzgado por los Señores del Tiempo y debe demostrar que es digno de seguir viviendo; para ello, deberá enfrentarse a su peor enemigo: él mismo.

Enemigos del quinto Doctor:
Daleks, Cybermen, El Amo, Sontarans, Davros, Sil.


El séptimo Doctor: Sylvester McCoy, el Doctor despiadado.
Septiembre 1987 – Diciembre 1989

Tras una serie de extrañas circunstancias que llevaron a Colin Baker a abandonar la serie, el Doctor se reencarnó en los rasgos de Sylvester McCoy. No sólo se recicló al actor principal, Andrew Cartmel tomó las riendas de la serie con el fin de revolucionar las cosas. McCoy llegó a la serie en uno de sus peores momentos: no había grandes guiones, los acompañantes no funcionaban del todo bien y toda la era del productor John Turner se había vuelto muy absurda. La BBC había ido abandonando al Doctor poco a poco, cambiando a menudo su día de emisión y cada vez con menos publicidad.

El séptimo doctor es la sexta regeneración de la serie y se caracteriza por dos personalidades claramente diferenciadas: al inicio es un personaje excéntrico y muy cómico, pero a partir de la segunda temporada el Doctor se va volviendo cada vez más oscuro y poco le importan los medios si el fin le interesa, convirtiéndose en todo un maestro de la manipulación. Este cambio de personalidad en sus dos últimas temporadas es lo que caracteriza y hace especial a esta nueva encarnación. Son episodios con finales inesperados en los cuales, el Doctor no actúa siempre haciendo lo correcto, sino que irá consiguiendo sus metas según sus propios intereses. Es un Doctor ambiguo que incluso, llega a poner muy al límite a su acompañante Ace, terminado por convertirse en un Señor del Tiempo cruel y despiadado.

Con Sylvester McCoy, se intentó dar un toque distinto a la serie y a la personalidad del Doctor. Su traje es muy característico: un jersey de interrogaciones y un paraguas, con un signo de interrogación por mango, además, el actor mantiene su acento escocés, sabe tocar las cucharas y siente especial debilidad por el ajedrez. Con todo esto, las malas lenguas denominaron a este Doctor “el condenado”, puesto que son muchos los que culpan al actor de la cancelación de la serie. En efecto, con la temporada número 26 (tercera temporada del séptimo Doctor) la serie se cancela definitivamente.

En resumen, el séptimo cuerpo del Doctor era a la vez un payaso jugando con cucharas y un oscuro maestro de los secretos. Pasó a tener muchas aventuras en libros, tiras cómicas y audiodramas.

Enemigos del séptimo Doctor:
Daleks, Cybermen, El Amo, Davros, La Rani, Kandy Man, Haemovores.


EL DOCTOR EN LA GRAN PANTALLA. DOCTOR WHO: LA PELÍCULA.

El octavo Doctor: Paul McGann, el Doctor de película.
Estreno: Mayo 1996

La emisión regular de la serie terminó con los 80. El séptimo Doctor se despide en Diciembre de 1989 con una “vámonos Ace, tenemos trabajo que hacer” y no volverá hasta 6 años después, de la mano de un nuevo equipo de producción, con una cara nueva y un formato diferente: el cine.

La época del octavo Doctor es la más peculiar de la historia de la serie. Es la más larga, abarcando más de 9 años, pero solo la primera de las aventuras es televisada. Este único capítulo se titula Doctor Who: La película. Fue originalmente concebida como un piloto para una nueva serie que emitiría la cadena FOX. En un principio se buscaba una cara conocida para interpretar el papel principal, pero todos los candidatos rechazaron la oferta por falta de interés. No obstante, uno de estos candidatos fue quien animó a Paul McGann a presentarse a las pruebas. 

Doctor Who: La película no es independiente de la serie clásica, continúa con su historia y mitología, pero introduce nuevas ideas y un ritmo más rápido, muy similar al que podemos ver en la serie moderna. Aunque fue bien recibida en el Reino Unido, los bajos índices de audiencia en Estado Unidos provocaron que la serie proyectada nunca viera la luz, dejando el desarrollo del personaje en novelas, cómics y audiodramas.

El octavo Doctor es un espíritu indomable y exuberante; apasionado, entusiasta, excéntrico, romántico y con un sentido del humor ligero e intrascendente, a veces incluso infantil. Siempre está dispuesto a abrazar cualquier aventura que se le presente y disfrutar de ella al máximo. No duda en expresar su afecto por los que le rodean y destaca su admiración por la naturaleza humana. Al igual que con el quinto Doctor, su aire despreocupado deja ver un alma muy vieja en el cuerpo de un joven. Esta es la primera encarnación que rompe el tabú que impedía las relaciones románticas con las acompañantes al besar a Grace.

Al igual que en anteriores ocasiones, lleva ropa de época Victoriana: un abrigo de terciopelo verde oscuro, chaleco de brocado plateado, con solapas y adornado con un reloj de bolsillo, corbata tipo áscot y pantalones grises. El pelo largo y ondulado resalta el carácter romántico del personaje. Este aspecto se repite sin muchas variaciones en la mayor parte de sus aventuras, pero que cambia radicalmente en sus últimas publicaciones: chaleco de cuero azul oscuro, pantalones vaqueros y un pelo mucho más corto que empieza a encanecer hacia el final de su vida.

Un cambio importante en la etapa de Paul McGann es el del interior de la TARDIS. Las típicas paredes blancas con círculos desaparecen para ser sustituidos por un decorado de paneles de madera, latón, columnas de metal y, por vez primera, una sala de estar. Cabe destacar también que es el único Doctor sin escena de regeneración, es más, el modo en que se produce es todo un misterio.

Doctor Who: La película comienza con el séptimo Doctor en la mesa de operaciones, donde tras morir, se regenera en la morgue del hospital. El octavo doctor se asocia con la doctora Grace Holloway para salvar al mundo una vez más de las manos de El Amo.

Enemigos del octavo Doctor:
El Amo.


REGENERACIÓN TELEVISIVA DEL DOCTOR (ETAPA MODERNA)

El noveno Doctor: Christopher Eccleston, el Doctor ha vuelto.
Marzo 2005 – Junio 2005

Chaqueta de cuero, camiseta, cabeza pelada, mirada infantil y una sonrisa a juego. Así fue el noveno Doctor, el primero de una nueva era que inició Russell T. Davies en 2005 tras el largo parón televisivo de su antecesor.

Realmente, Christopher Eccleston es el segundo noveno Doctor, ya que en 2003 y en la página oficial de la BBC, se emitía en formato flash una serie de animación con la voz de Richard E. Grant, con lo que prácticamente todos asumían su participación en la serie del 2005. Sin embargo, cuando Russell T. Davies tomó cartas en el asunto esta idea desapareció por completo y sorprendiendo a todos los fans con su decisión de continuar la serie siguiendo la historia original dejada en 1996 con Doctor Who: La película (y no un reboot como muchos pensaban).

Desde el primer capítulo nos encontramos con un Doctor del que desconocemos exactamente su venida al universo aunque, por la forma que le vemos mirarse en el espejo en ese primer episodio, notamos que la reencarnación es reciente. El noveno Doctor tiende un poco a la bipolaridad, suele tener recuerdos pesadillescos en lo que fue su participación en la Gran Guerra del Tiempo (una gigantesca singularidad temporal que imagina un universo dominado por los Daleks y que acabó con la muerte de todos los habitantes de Gallifrey, excepto el Doctor y El Amo), y una jovialidad contagiosa que dan por resultado un carácter complejo, ambivalente.

Todo Doctor tiene sus rarezas y el noveno no es una excepción. Es el primero en llevar reloj de muñeca, se pirra por los plátanos, es un as en los videojuegos pero en contra, se le dan muy mal los juegos de cartas. El acento de su inglés en norteño. Le gusta decir “fantástico”, recalcando la segunda sílaba. Además, estuvo presente en acontecimientos tan esenciales como la Batalla de Gettysburg de la Guerra Civil norteamericana o el asesinato de JFK. De su larga nariz y alargadas orejas, suele decir que sirven para hacer de él un Doctor mejorado, con los sentidos aumentados.

La etapa de Eccleston fue breve, pero se entiende este tránsito como necesario, ya que la primera temporada de Russell T. Davies era un salto al vacío, un reencuentro con el público de un personaje que llevaba ausente casi una década y, en formato de serial, tres lustros. Pese a todo, es una de las etapas esenciales en el personaje, la primera piedra para que el Doctor pueda sino perdonarse a sí mismo por lo ocurrido en la Guerra del Tiempo, si admitir sus debilidades. También ha sido el que ha iniciado una de las más hermosas historias de amor en esa agridulce relación que se produce entre el Doctor y sus acompañantes.

Resumiendo esta nueva etapa, vemos a un Doctor que es el único superviviente de la última Gran Guerra del Tiempo, marcado emocionalmente por las cosas terribles que había visto y hecho; es una encarnación intensa y emocional pero oculta su pensamientos tras una alocada máscara de ingenio y frivolidad. Después de que su acompañante Rose derrotara a los Daleks utilizando el poder del vórtice del tiempo, el Doctor la salvó mediante la transferencia de este destructivo poder en su propio cuerpo. La energía destruyó su cuerpo y una nueva regeneración se avecina.

Enemigos del noveno Doctor:
Daleks, Autons, La Familia Slitheen.


El décimo Doctor: David Tennant, el Doctor con mayúsculas.
Diciembre 2005 – Enero 2010

David Tennant es ese loco actor escocés de acento inglés y talante teatral que tanto ha enamorado a los seguidores de Doctor Who. Y es que el carácter marcadamente resuelto, a veces descarado y altamente travieso del décimo doctor otorgan a Tennant ese áurea de loco Señor del Tiempo que tan bien supo explotar en la década de los setenta Tom Baker. Sin duda, uno de los mejores doctores que ha visto la serie.

Tal vez sea por el carácter contagioso de su sonrisa, traviesa e infantil, o por su siempre descocada y cortés arrogancia británica, pero el actor despierta una marciana simpatía y complicidad con el público, ya sea en cine (Noche de Miedo, Harry Potter y el cáliz de fuego), radio, teatro o televisión. Ya sea de un modo u otro, la vida personal del actor siempre ha permanecido relacionada con el más célebre propietario de un destornillador sónico. Tanto es así que David acabó casándose con Georgia Moffett, actriz la cual conoció en el set de rodaje de la serie, e hija de Peter Davidson (el quinto Doctor). Además, Tennant hace historia en la TARDIS, siendo el segundo Doctor encanado por un escocés, aunque priva de su acento a su personaje, un rol que según el actor, “a diferencia de Tarzán o Sherlock Holmes, que son personajes muy marcados, este personaje demanda una gran libertad interpretativa, lo que le convierte en un reto ciertamente emocionante. ¿La gran ventaja? Puedo construir el personaje a partir de peculiaridades de mi personalidad”.

Dicho esto anterior, la pregunta obligada es: ¿cuánto de Tennant tiene el Doctor? “Yo siempre he sido el chico geek y listo de la clase, quizás demasiado torpe y algo raro para los demás”. ¿Puede alguien negar que sean éstas las cualidades propias del más querido alienígenas en Londres? Después de todo, si por algo sobresale el Doctor es por su extravagante personalidad y su incuestionable inteligencia, cualidad también destacada por Tennant.

Si de algo se diferencia el décimo Doctor de su predecesor es que, pese a su risueña y siempre optimista apariencia, éste oculta un profundo y oscuro sentimiento de rencor y nostalgia por aquellos planetas, personas y otras especies a las que no pudo salvar. Y aunque en efecto este Doctor se empeña en mostrarse como un ser vengativo e incapaz de perdonar ni dar segundas oportunidades (cualidades impensables en el cálido e inocente noveno Doctor), éste encuentra su mayor rasgo distintivo en la capacidad de amar, o más bien en corresponder a los sentimientos que éste suele despertar en sus acompañantes, en concreto, en Rose Tyler.

Expresivo hasta el extremo, sincero hasta molestar, entusiasta, burlón y de inclasificable espíritu pop. El décimo Doctor no deja ningún detalle al azar. Aunque, para qué negar lo obvio, nada le divierte más que improvisar en el último momento. Y es que, simplemente brillante, carece de complejos… y de planeta. La tierra del Doctor desapareció hace tiempo y eso es algo que el décimo Doctor no olvida.

La nostalgia también será el otro compañero de viaje del Doctor, pues más que nunca le vemos perdido en la desolación de encontrarse huérfano de planeta y orígenes, siendo él el último miembro de una especie extinta, y cuya sensación de compañía se desvanece con malsana previsibilidad. Porque tal y como el propio Doctor confiesa a Jack Lake, “al final mis acompañantes siguen sus caminos y yo me quedo solo”. Estamos pues, ante el más trágico de los doctores, un ser capaz de sentir todo un universo de emociones interiores. Después de todo, pocos seres más que él poseen dos corazones.

Enemigos del décimo Doctor:
Daleks, Cybermen, El Amo, Sontarans, Davros, Ood, Vashta Nerada, Ángeles Llorones.


El onceavo Doctor: Matt Smith, el Doctor de La Caída.
Abril 2010 – Diciembre 2013

Dejar atrás el pasado y volver a disfrutar como un niño. También, preparase para el futuro, un futuro que no parece prometer una mera muerte y reencarnación, sino cambios que podrían afectar el tejido del Multiverso para siempre. Incluso acabar con él, descoser punto por punto la trama que tantas alegrías y miserias en tantos y tantos planetas (y eras) ha acumulado el Doctor con el correr del tiempo.

Por eso, este Doctor, el último hasta la fecha, es el encargado de abordar el cataclismo que anticipa el 50º aniversario, es un Doctor que oculta una actitud egoísta bajo su manto afable. Lo que le preocupa es él y los suyos. Es decir: él. El gran marco del universo, la profecía que pende sobre él, “En los campos de Trenzalore, en la caída del undécimo, cuando no haya criatura con vida que pueda hablar con falsedad o no dar respuesta, una pregunta será formulada, una pregunta que nunca jamás debe ser respondida”, le preocupa mucho menos, en apariencia, que disfrutar de ser Doctor.

Como siempre, la trayectoria de este Doctor se define por sus acompañantes. En su primera etapa, la más larga, esta es Amelia Pond, que no será una acompañante más, sino, seguramente, la viajera de la TARDIS que más definirá el futuro del Doctor.

Lo que más caracteriza a esta nueva etapa son las vertientes emocionales y telenovelescas que hay entre los personajes. Los puntos álgidos (uno de ellos al más puro estilo “Luke, soy tu padre”) vienen precedidos con una compleja mixtura entre el referente de telenovela de enredo y cómo este se va potenciando por el leitmotiv fundamental del show: el viaje espaciotemporal.

En el vestuario, el undécimo ha optado por una desenfadada elegancia, recupera ecos de la apariencia del tercero y el octavo. El tweed de la chaqueta, los pantalones navy blue con el repulgo de los mismos doblado hacia adentro, botas negras, un reloj de muñeca de oro y una llamativa pajarita. En cuanto a sus manías y curiosidades, como siempre, campo fértil. Inventó la pasta “por accidente”, respondió a una llamada de socorro de Churchill, dedicó a Amy Pond una hamburguesería, gusta de gritar “¡Gerónimo!” y le encantan los palitos de pescado con natillas (y al que escribe también), es capaz de abrir la TARDIS con el chasqueo de sus dedos, es telépata, un enamorado de los sombreros.

Pero ante todo, el undécimo Doctor es el Doctor de la caída, porque el 50º aniversario que se celebró el pasado 24 de noviembre supuso (y supondrá durante mucho tiempo), un punto y aparte radical, un salto al vacío para impulsar, en direcciones imprevistas una serie que siempre se ha caracterizado por reinventarse a sí misma, por regenerarse, como el buen Doctor, a cada reencarnación.

Enemigos del undécimo Doctor:
Daleks, Cybermen, La Gran Inteligencia, Silurians, Sontarans, Ood, Ángeles Llorones, El Silencio.
EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE I: LOS SEÑORES DEL TIEMPO.

Situado en el centro del universo y orbitando dos soles gemelos, en el corazón de Kasterborous, se encontraba el hogar de los Señores del Tiempo, el planeta Gallifrey, también conocido como el Brillante Mundo de los Siete Sistemas. Sus montañas no tenían fin, sus árboles estaban coronados de hojas plateadas y sus campos eran poblados por una frondosa hierba roja.

Allí vivían los Gallifreyanos, una raza con poderes telepáticos y telequinéticos que realizo grandes avances y descubrimientos durante su existencia, como el viaje espacial, la trasmisión de la materia y su desmaterialización, o el más importante de todos: el viaje temporal.

El viaje en el tiempo fue descubierto por un ingeniero y arquitecto llamado Rassilon, quien se convirtió en el primer gran presidente de los Señores del Tiempo, junto a un ingeniero solar llamado Omega, quien había desarrollado un metal vivo, el Validium, y un dispositivo manipulador remoto capaz de convertir un sol en supernova, creando así las enormes cantidades de energía necesarias para viajar en el tiempo.

Durante el experimento detonaron el dispositivo y Omega fue succionado por el agujero negro resultante, acabando en un universo d antimateria. Rassilon creó entonces un invento que prevenía a su poseedor de ser absorbido por el agujero negro. También consiguió estabilizar el núcleo del agujero, sellándolo dentro de un monolito. Además, Rassilon modificó genéticamente a los Señores del Tiempo con su impronta, convirtiéndolos en seres sensibles a las fluctuaciones del tiempo, lo que les permite viajar de una forma segura por el vórtice temporal. Otro logro fue implantar en la mente de cada Señor del Tiempo el Amplificador de Red Panatroptico, conocido como Matrix, que acumula el conocimiento de cada Señor y lo almacena para guiar acciones presentes y prevenir eventos futuros.

Con todo este poder, se volvieron arrogantes y caprichosos, llegando a aniquilar razas enteras y planetas. Fue entonces cuando dictaron las leyes de no intervención en los asuntos de otras razas. Como consecuencia a estas leyes, la sociedad de Gallifrey se retrotrajo a observar el universo y estudiar la ciencia cósmica. Pero algunos Señores del Tiempo no aceptaban estas leyes, así pues se instauró la pena de muerte para quien las violase, dispersando sus moléculas a través del espacio-tiempo. A su vez, se creó la Agencia de Intervención Celestial, organización para manipular e intervenir en asuntos más allá de Gallifrey.

Uno de sus agentes, conocido como el Doctor, fue enviado a través del tiempo al planeta Skaro con el fin de avisarles y evitar la creación de los Daleks, lo que se considera el primer acto de la que se conocería como la Última Gran Guerra del Tiempo, cuyo único superviviente fue el Doctor (o al menos él lo cree así).


EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE II: LA TARDIS.

La TARDIS es la máquina del tiempo, nave espacial y hogar del Doctor. Puede viajar a cualquier época, así como cualquier punto del universo. Dimensionalmente trascendental (es más grande por dentro que por fuera), contiene una cantidad casi infinita de habitaciones, incluyendo una piscina y una biblioteca.

La TARDIS cuenta con un dispositivo de camuflaje que disfraza su exterior para mezclarlo con el entorno, pero la TARDIS de nuestro Doctor tiene un circuito defectuoso y se ha quedado permanentemente atascada con la apariencia de una cabina de policía británica de los años cincuenta. Es un modelo tipo 40 y ha tenido casi tantas variaciones como el propio Doctor, cambiando su forma, tamaño y color a lo largo de los años.

La TARDIS nace, no se construye, y tiene mente propia, llevando con demasiada frecuencia al Doctor a lugares cruciales en la historia. También se repara a sí misma y proporciona a sus usuarios un sistema de traducción universal.

La capacidad del Doctor para controlar la TARDIS es muy dispar, por no decir dudosa. A veces es capaz de pilotarla con precisión milimétrica, mientras que otras veces equivoca en siglos su destino previsto. Esto se debe a que la TARDIS fue diseñada para ser pilotada por seis Señores del Tiempo de forma simultánea. También se ha revelado que el peculiar chirrido que hace la TARDIS durante su materialización se debe a que el Doctor “deja puesto el freno de mano”.

EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE III: EL DESTORNILLADOR SÓNICO.

Al Doctor no le gustan las armas, por ello se vale tan sólo de su ingenio y de su destornillador sónico. Este increíble dispositivo es capaz de una gran variedad de funciones como abrir puertas y acceder a complejos sistemas informáticos, incluso, controlar la TARDIS a distancia. El Doctor ha tenido varios destornilladores a lo largo de los años y recientemente se ha sabido que son cultivados por la propia TARDIS, siendo una extensión de la misma.


EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE IV: ENEMIGOS DEL DOCTOR.

Hay infinidad de enemigos que han intentado acabar con el Doctor, ya que su universo es enorme, cientos de episodios, audiorelatos, libros, etc… y está plagado por una muy rica variedad de criaturas. Enumerar todas puede llegar a ser una tarea imposible y ardua. Aquí os presentamos unos cuantos, una muestra por así decirlo, que esperamos os enseñen la grandiosidad de a serie.

- Daleks: el Doctor encontró por primera vez a los Daleks en el planeta Skaro. Estos androides eran los restos destrozados y mutados del pueblo Kaled, acoplados a carcasas de metal y convertidos en temibles máquinas de guerra gracias a Davros, científico de Kaled. Siguiendo el Doctor a través del tiempo y el espacio, los Daleks invadieron la Tierra, desarrollaron la Bomba de Realidad y trataron de encarcelar al Doctor en la Pandorica. Lucharon contra los Señores del Tiempo en la Última Gran Guerra del Tiempo.

- Cybermen: originalmente nacidos en Mondas, planeta gemelo a la Tierra, los Cybermen se crearon como sustitutos corporales al cuerpo humano a base de plástico y acero. Con el tiempo, se añadieron inhibidores emocionales a su diseño, suprimiendo sentimientos tales como el amor, el odio e incluso el miedo. Los Cybermen pueden convertir a los seres humanos allá donde quiera que vayan y recibir órdenes de un Cyberlíder, cuyos datos pueden ser descargados a un nuevo drone si el líder se destruye. Al igual que los Daleks, los Cybermen han perseguido al Doctor a través del tiempo y del espacio, quien ha impedido que éstos destruyan el sistema climático de la Tierra y sumir el Londres victoriano en el caos con su Cyber-Rey.

- El Amo: amigo de la infancia del Doctor, El Amo se volvió loco después de mirar en la Grieta de la Realidad de Gallifrey a la edad de ocho años. Al igual que el Doctor, huyó de planeta en una TARDIS robada, sin embargo, los motivos del Amo nunca han sido puros (con frecuencia busca peligrosas alianzas con seres como los Daleks, la consciencia Nestene y La Rani, en un esfuerzo por conquistar la galaxia). El Amo ha consumido todas sus regeneraciones y por ello, comenzó a asimilar otros organismos antes de finalmente morir.

- Davros: fue jefe científico de Kaled en la guerra de los mil años contra los Thals del planeta Skaro. Confinado a un sistema de soporte de vida móvil, Davros desarrolló una solución definitiva para poner fin a la guerra: los Daleks. Sin embargo, su propio pueblo rechazó la idea y en represalia, Davros entregó a los Thals la fórmula para destruir la cúpula Kaled. Con el tiempo, los Daleks se volvieron contra su creador y lo dejaron dándolo por muerto en las entrañas de la ciudad capital en Skaro. Años más tarde, los Daleks buscaron su ayuda para derrotar a los Morvellans. Rescatado por el Dalek Caan, Davros construyó la Bomba de la Realidad, pero fue detenido por los Señores del Tiempo. Se le vio por última vez maldiciendo al Doctor como "el destructor de mundos".


- Sensorites: seres encontrados por el primer Doctor y sus compañeros, los Sensorites habían capturado y lavado el cerebro a un equipo de científicos de la Tierra.

- Silurians: son una raza avanzada de humanoides reptilianos y la forma de vida dominante en la Tierra antes de la evolución de la humanidad.

- Zygons: una raza humanoide-anfibio, los Zygons son notables por su capacidad de transformarse en otras formas de vida, así como su uso de la tecnología orgánica.

- The Black Guardian: es la personificación física de las fuerzas del caos y la destrucción en el universo, el Guardián Negro se equilibra con la fuerzas del orden del Guardián Blanco, ambos guardianes continúan existiendo siempre y cuando se les necesita.

- La Rani: una genio científico amoral, la Rani era un Señora del Tiempo renegada. Se vio obligada a dejar Gallifrey a causa de un experimento fallido. Hizo visitas regulares a la Tierra para robar y experimentar con el fluido del cerebro humano.

- Autons: son entes de plástico que viven sin forma conocida, teniendo como mente colmena a la Consciencia Nestene. Su capacidad para animar plásticos les ha llevado a la Tierra en numerosas ocasiones.

- Ángeles Llorones: conocidos como "los asesinos solitarios", son crueles asesinos extraterrestres tan viejos como el propio universo. Cuando se les observa se convierten en piedra, pero en un abrir y cerrar de ojos pueden moverse grandes distancias. Un toque de un Ángel Lloroso arroja a la víctima atrás en el tiempo.

- El Silencio: más que una raza, El Silencio es una orden religiosa. Sus agentes en la Tierra han estado allí desde antes de los albores de la humanidad. Utilizan sugestión post-hipnótica para hacer que la gente que los ve los olvide al instante. Utilizaron a su agente Madame Kovarian para secuestrar a Melody Pond y la criarla como asesina perfecta para acabar con el Doctor. A pesar del fracaso de este plan, El Silencio sigue en libertad.


EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE V: LA REGENERACIÓN DE LOS SEÑORES DEL TIEMPO.

Los Señores del Tiempo pueden renovar sus cuerpos mediante un proceso denominado regeneración, en el que se reemplazan cada célula de su cuerpo convirtiéndose, literalmente, en un hombre nuevo. La regeneración puede iniciarse de forma natural al alcanzar una avanzada edad, sufrir una experiencia cercana a la muerte, o por enfermedad. Sus efectos son un cambio total de apariencia y significativas diferencias en los gustos y personalidad del individuo.

En algún momento de la historia de Gallifrey, los Señores del Tiempo establecieron un límite de doce regeneraciones, trece vidas en total, tras las cuales el cuerpo comienza a decaer. Un límite que sin duda responde al miedo de Rassilon a que otro Señor del Tiempo pueda convertirse en inmortal y arrebatarle el poder.

Se tiene conocimiento de que el Alto Consejo de Gallifrey puede otorgar un nuevo ciclo de regeneraciones, tal y como hizo con El Amo como recompensa por entrar en la Zona Mortal y rescatar a los cinco primeros Doctores.


EL MUNDO DEL DOCTOR WHO. PARTE VI: EL DÍA DEL DOCTOR, EL 50º ANIVERSARIO.

Las reglas están para romperse, pero la que se quebrará con la decimotercera encarnación del Doctor Who es de las más determinantes. Hasta a hora, el doctor había recorrido el camino de sus trece encarnaciones haciéndose más y más joven. Sin embargo, al aspecto de treintañero de rostro avispado y travieso que encarno Matt Smith lo sustituyen las canas venerables de Peter Capaldi, de 55 años. Por algún motivo, que se descubrirá del todo en el especial navideño de este año. El tiempo ha comenzado a cambiar su camino para el Doctor Who.

Pero antes de este momento, hay que celebrar el 50 aniversario, ese medio siglo de serie de ciencia ficción y fantasía que la BBC va a transformar en un evento mayestático. Por un lado estará “The day of the Doctor”, el capítulo en el que Steven Moffat se lo juega el todo por el todo en 75 minutos y que reunirá, presumiblemente, al mayor número de Doctores vistos en un solo capítulo (décimo y undécimo, amén de esa encarnación perdida de John Hurt).

El segundo evento en importancia es la TV-Movie “An Adventure of Space and Time”, que protagonizará David Bradley en el papel de William Hartnell, el primer Doctor. La cinta no será una nueva ficción de la serie, sino una recreación de cuáles fueron los avatares que provocaron el nacimiento del Doctor Who.

No solo nos quedamos con esta nostálgica mirada al pasado, “Doctor Who Experience” ofrecerá, de la mano de Matt Smith. Una visión en 3D que cabalga entre el espectáculo de parque de atracciones y la filmación con escenas rodadas en exclusiva para el evento. Aparte, los visitantes a este espectáculo podrán disfrutar de la exposición más completa y numerosa del mundo en atrezzos de todo tipo de la serie.

Si “The day of the Doctor” será algo más y conducirá a ese especial navideño en el que se desvele la duodécima y en teoría penúltima encarnación del Doctor, la de Peter Capaldi, que augure una nueva era para la serie, está aún por ver y las dudas se despejarán dentro de muy muy poco.

¡Feliz 50º Aniversario Doctor!


Doctor Who - 50 Years of Doctor Who [BBC Worldwide Trailer]


Doctor Who: Regeneration (All The Doctor's Regenerations 1963-2010)


Every Doctor Who Opening (HD) (1963-2013)



Agradecimientos y fuentes.

ScifiWorld.
BBC Doctor Who TV
IMDb
Wikipedia

Si queréis ver más del buen Doctor, no os perdáis el pedazo reportaje que saldrá a final de mes en la revista Koukyou Zen, con la ayuda de nuestro amigo Lax y un servidor, ¡¡arriba esos destornilladores sónicos!!

¿A qué esperáis? Léelo también en:

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