12 de mayo de 2014

Saga Superman


En un momento de añoranza he vuelto a ver el Superman de  Christopher Reeve, el Superman por excelencia y más conocido por todos. Pese a que alguna de las entregas de la saga ha envejecido peor que otras, en rasgos generales ha soportado bien los años: los diálogos siguen siendo frescos, el guión entretenido y las actuaciones a la altura.  Una banda sonora inolvidable y pegadiza del genial John Williams pone el aderezo final a una entretenida historia de extraterrestres huérfanos que son adoptados por granjeros (toda una saga resumida en una mísera frase, viva yo). Quizás alguno lo vea aburrido, vea efectos especiales de risa, trajes ridículos y cameos inconscientes del equipo de rodaje pero aún así... la saga de Superman de Christopher Reeve es una de las mejores adaptaciones del personaje de DC a mi parecer.

Hay que tener en cuenta los avances de la época. Recuerdo cuando era crío y veía estas películas por primera vez, que todo me parecía fabuloso e increíble, me centraba únicamente en la historia y en la diversión/entretenimiento que daba... simple y llanamente. Hoy en día, cierto es que con toda la tecnología que tenemos y la madurez que a todos (o casi todos) nos llega, se nos quita un poco de esa inocencia para ver las cosas grandes en los pequeños detalles... y este es un excelente ejemplo de ello. Una saga que aunque hayan pasado años, puedes volver a ver una y otra vez, asombrándote de nuevo cuando Luthor intenta conquistar el mundo, preguntándote cómo nadie reconoce a Clark por muchas gafas de pasta al estilo "Un, Dos, Tres" que lleve, tarrateando el tema musical de Superman cada vez que suena... esta saga es una de esas que a pesar de sus posibles fallos, ha encontrado un hueco en nuestros corazones y aunque a muchos no les agrade del todo, la verán igualmente. El género humano, absurdo por naturaleza.

Ciertamente no conozco demasiado del personaje original en el mundo del cómic, pero esta adatación, incluso con sus libres interpretaciones de algunos personajes me sigue pareciendo correcta ya que, no es una versión sin pensar y puramente comercial como pasa con muchas adaptaciones de hoy en día, es una versión respetusosa y medida, muy acorde con la época, el momento y el lugar en que se rodaron. Eso sí, hay cosas, como ocurre siempre, que se podrían mejorar pero... ¿qué es perfecto en este mundo?

La primera entrega nos mostraba los orígenes de Superman, con un genial Marlon Brando en el papel de Jor-El en pleno juicio contra el General Zod y sus secuaces, quienes son condenados a la zona fantasma y éste (un tanto cabreado y resentido) jura venganza contra Jor-El y sus descendientes. Tras el juicio, intenta convencer al Consejo de Krypton del inminente apocalipsis del planeta. Como es lógico no le creen y ante la inminente hecatombe decide junto a su esposa enviar a su hijo Kal-El a la Tierra, lugar en donde obtendrá gracias a su Sol, increíbles poderes y habilidades. Una vez en la Tierra es rescatado y adoptado por los Kent, donde es criado hasta que ya adulto, viaja a Metrópolis para trabajar como periodista en el Daily Planet. Como trama secundaria (por llamarla de alguna manera) nos encontramos con el malvado Lex Luthor, interpretado por Gene Hackman, quien intenta controlar el planeta empezando por los Estados Unidos... por dónde si no ¿verdad? Para su desgracia Superman hace aparición y Lex no está dispuesto a permitir que ningún extraterrestre en mallas se interponga en su camino.

Así pues, en esta primera película nos pone al corriente de los orígenes del personaje, cómo fue su infancia en Smallville junto a los Kent y su independencia como persona y superhéroe al llegar a Metrópolis para combatir el mal y cuidar de su planeta de acogida. También conocemos a su archienemigo Lex Luthor, quizás un poco cómico en esta adaptación pero a pesar de ello un rival con recursos capaz de tocar los "kriptones" a Superman.

En la segunda entrega, la trama se centra en el cabo suelto que se mostró en la primera película: el General Zod. Él y sus secuaces llegan a la Tierra y al descubrir sus poderes en este nuevo planeta, deciden conquistarlo ayudados, cómo no, por Lex Luthor, quien logró escapar de la cárcel hábilmente y busca venganza contra su carcelero. Como subtrama, vemos que los lazos entre Clark y Lois Lane se van haciendo más fuertes, hasta el punto en que a causa de un tropiezo (literalmente), la intrépida reportera descubre ¡por fin! que su compañero es Superman. En resumen, Kriptonianos malvados vestidos cual Tony Manero en Fiebre del Sábado por la Noche se alían con Lex Luthor para conquistar la Tierra, menos que Superman está ahí para ayudar... vaya, se nos ha puesto tierno con Lois y ha renunciado a sus poderes para estar con ella. Mal momento compañero. Por suerte es un hombre/extraterrestre de recursos y encuentra la forma de volver las cosas a su cauce ¿acaso olvidáis que es Superman?

Superman III quizás es la más extraña de la saga, pero a mi parecer, en el buen sentido, muy a pesar de la opinión generalizada que la cataloga como la peor de todas. Primeramente no está Lois (la han largado de vacaciones al trópico), dejando a Clark en compañía de Jimmy Olsen para realizar un artículo en su ciudad natal: Smallville. Aquí se encuentra con su amor adolescente Lana Lang, quien ahora es una madre divorciada. Seguidamente, nos presnetan a los nuevos villanos: los millonarios hermanos Ross y Vera Webster, quienes tinene a su cargo aun cómico Gus Gorman (Richard Pryor) quien, habiendo resultado ser un genio de la computación y ante el desconteto de su salario, hackea el sistema de la familia Webster para aumentar el dinero que recibe. A priori suena simple, es cierto, y aunque me encanta el señor Pryor, quizás su actuación resulte demasiado cómica para una película de estas características. Aún así y con todo, si se mira en conjunto, no resulta tan chirriante.

Los Webster descubren el timo de Gorman y deciden chantajearlo para usar sus aptitudes informáticas con el fin de controlar el mundo (cómo no), por suerte, Superman fustra sus planes. Buscando quitarse de enmedio al hombre de acero, mandan buscar a Gus los componentes de la kryptonita para fabricar ellos mismos una, sin embargo, había componentes desconocidos que fueron reemplazados por otros al azar, creando la conocida kryptonita roja, la cual transforma a Superman en una persona inmoral y viciosa. Tras ser encarado por el hijo de Lana, con quien ha entablado una conexión muy cercana, Superman huye a un depósito de chatarra en donde vemos una extraña pelea de su yo inmoral (materializado aquí como él mismo pero con su azulado traje con una necesidad imperiosa de un lavado) contra Clark Kent, la parte benigna. Gana la parte buena como es lógico y nuestro héroe va en busca de los culpables. Aquí se nos muestra una curiosa mezcla entre 2001 de Kubrick y el Superman de toda la vida; los hermanos Webster deciden usar un rayo de kryptonita para acabar con Sperman pero Gus se niega a participar en algo así y desconecta la supercomputadora que habían construido pero... ésta ha tomado consciencia y decide atacar a sus creadores, transformando en androide al que pilla por delante y creando un caos mundial a nivel informático. Superman logra engañar a la máquina y los malos a chirona, Gus encuentra un nuevo trabajo y Lana deja de ser acosada por su ex-marido. En resumen nos encontramos ante la historia más cómica y a la vez más oscura de Superman, conocemos algo más de su pasado en Smallville y descubrimos que cuando el hombre de acero se pone de malas... hay que cambiar las figuritas de recuerdo de la torre inclinada de Pisa.

Para terminar la etapa de Christopher Reeve, nos encontramos con Superman IV, la más floja a mi parecer. Los diversos problemas económicos, la pobre acogida de la entrega anterior, la lamentable poco exitosa Supergirl y los pobres efectos visuales, hacen de esta película, generalizando, una de las peores. La historia no es mala de todo, Lex Luthor vuelve con más fuerza y odio a Superman que nunca, creando casi de la nada (un pelo del hijo de Krypton, radiación y un poco de genética) al Hombre Nuclear, un superhombre creado para destruir de una vez por todas a Superman aprovechando que las naciones del mundo se están desarmando. Película interesante para acabar con la saga, pero poco más la verdad, no aburre demasiado pero tampoco es que tenga nada destacable. Por lo menos vemos a Christopher Reeve enfundado en las mallas azules, de haber puesto a otro actor esta película ni se nombraría.

Superman, la saga que comenzó a finales de los 70 y nos mostró sus aventuras durante casi una década, tiene sus altos y sus bajos pero aún así, queda equilibrada. Las mejores son sin duda las dos primeras entregas, son frescas, son divertidas y tienen todo lo que quieres ver y más de Superman. La tercera está un poco a caballo entre la comedia y la aventura épica con toques futuristas y la cuarta... bueno, está ahí. No es horrible como para quedarse ciego pero es sin duda la más floja de todas, sobretodo técnicamente hablando.

Muchos años más tarde, tras muchas vueltas de guión, actores, directores, guiones y demás parafernalia cinematográfica, Superman Returns, la quinta película del hombre de acero, sale a la luz con Brandon Routh en el papel protagonista, Kevin Spacey como Lex Luthor y Kate Boswoth Como Lois Lane. He de reconocer que al principio era reticente a esta nueva entrega, no me terminaba de convencer y aunque el nuevo traje molaba, me incomodaba el ver su emblema, la "S" de toda la vida, tan diminuta... no sé, parecía menos "Super" por eso... pero son cosas mías, comederos de cabeza que no vienen al caso ya que, tras ver la más reciente de las entregas (Man of Steel), he redescubierto esta película y, aunque me sigue chirriando un poco lo del traje, he comprendido que tanto el guión, los actores, la música ¡bendita y pegadiza música!... son geniales. Quizás no fuera el taquillazo que se esperaba pero para mí, es una muy digan sucesora de las primeras películas de Reeve.

A pesar de no llevar el "V" en su título, claramente estamos ante una continuación de la saga: ya conocemos el origen de Superman, le conocemos y sabemos todo por lo que ha pasado y luchado. Lo que nos muestran nada más empezar, es que algunos científicos han localizado (o eso creen) lo que podrían ser los restos de Krypton... eso sí, en una galaxia muy, muy lejana. A Kal-El le pica la curiosidad (o nostalgia más bien) y decide emprender viaje para allá como quien va al supermercado a comprar el pan ¿qué pasa con esto? Que no es tan sencillo y nuestro protagonista está fuera del planeta la friolera de casi 5 años. Todo esto lo descubrimos durante el desarrollo de la trama, cuando tras un primer encuentro con Lois, Superman le concede una entrevista en lo alto del Daily Planet. Nos enteramos con cierta pena (aunque también, que iba a hacer la chica ¿no?) de que Lois ha seguido su vida, se ha casado y tiene un hijo, es una escritora de más renombre si cabe y es una de las pocas personas (junto con Lex) de que no se alegra de su vuelta... por lo menos al principio. Paralelamente a esta trama, el ya mencionado Lex Luthor sigue con sus manipulaciones, en esta ocasión le vemos como ha estado manipulando a una anciana millonaria que en su último aliento, le entrega toda su fortuna. Ya con recursos casi ilimitados, decide hacer lo que mejor sabe: sembrar el caos y destruir a Superman. Es a causa de esto que Lex hace (aunque de forma involuntaria) que el avión en el que va Lois cubriendo la noticia de un lanzamiento espacial sufra un accidente, quedando a merced de la gravedad. Es aquí donde vemos una de las mejores escenas de Superman (en mi humilde opinión). Las nuevas tecnologías le han sentado bien, sin duda. Vemos una espectacular caída libre de la aeronave, la cual tiene la cola envuelta en llamas y los intentos del hombre de acero por enderezarla solo consiguen romper las alas. Finalmente y con caída en picado en marcha, Superman se pone en el morro y detiene suavemente la fatídica caída antes de caer de lleno en un estadio de béisbol lleno hasta la bandera. Todo esto lo vemos a ritmo del genial tema musical de Superman, por todos bien conocido y con unas ligeras variaciones para hacerlo más moderno. El resultado, como dije, una de las escenas más espectaculares y un muy buen regreso de Superman tras muchos años en el banquillo.


Luthor, por su parte, ha logrado robar un meteorito de kryptonita, objeto que usará junto a un misil para crear en mitad del océano, una isla en la que Superman no pueda poner pie y de paso, destruir medio mundo con los terremotos y maremotos resultantes de la creación de la isla. Por fortuna, la tragedia es evitada por nuestro protagonista, aunque no logra evitar que la isla emerja... y al ser una isla de kryptonita, imaginad lo que pasa, Superman recibe la paliza de su vida... pero por suerte para él Lois interviene, ayudando al moribundo kryptoniano a levantarse y éste, con su último aliento vuela por encima de las nubes para recargar sus poderes con el sol y así poder meterse bajo la isla para sacarla fuera del planeta antes de que crezca más y sea tarde. Lo consigue, pero a un alto coste y cae fulminado ante la exposición prolongada a la kryptonita. Todos sabemos que al final no muere ¿verdad? Pues eso, es Superman de quien hablamos. Sin duda una película entretenida y con agradables sorpresas, que te hacen ver que al final todo es un ciclo y que, cuando se hacen bien las cosas, pues sencillamente las cosas salen bien. Geniales actuaciones y con el puto justo de acción, drama, comedia... lo que habíamos visto en el Superman de Reeves pero actualizado y sin pasarse, que es lo importante.

Finalmente tenemos la más reciente: Man of Steel, un reboot que nos cuenta (otra vez) los orígenes de Superman, centrándose más en los motivos de Jor-El (Russel Crowe) para enviar a su hijo a la Tierra y las causas que originan el odio de Zod (Michael Shannon) hacia la familia de la casa de El. Visualmente es espectacular y vemos con cierta aprensión como las predicciones de Jor-El se cumplen y todos mueren, a lo bestia... para que andarse con rodeos. Es irónico que los únicos que se salvan son Zod y sus aliados al ser enviados a la zona fantasma, pero en, eso ya lo sabíamos. Superman cae en la Tierra, lo rescatan los Kent (aquí Kevin Costner es Jonathan) y vemos como es su infancia, su adolescencia y como su padre adoptivo insiste en mantenerlo oculto ya que la gente no entendería lo que es. Como es bien sabido (de nuevo) por todos, Jonathan muere aunque... a mi parecer aquí lo han querido poner demasiado épico y en realidad queda bastante estúpido. Vale que no quiere que su hijo lo salve del tornado que viene para que nadie vea sus poderes, pero la escena en sí es ilógica y lejos de darte pena, te quedas con cara de ¡por todos los rones! ¿Qué demonios acaba de pasar? Y así realmente con muchas de las situaciones de la película. Superman crece, va a la ciudad, conoce a Lois, interpretada por Amy Adams, buena actriz pero que en pantalla no tiene nada de química con Henry Cavill, que vale que está cachas y físicamente se parece mucho al Superman del cómic, pero en esta película le han puesto demasiado... emo, depresivo en extremo y con menos emoción en todo lo que hace que una ostra bailando sevillanas.

En fin, a lo que íbamos. Superman va en busca de una antigua nave kryptoniana que está enterrada en los fríos hielos (se ve que ya no mola una Fortaleza de la Soledad de hielo extravagante) y a su vez, el general Zod y sus camaradas se acercan a la Tierra, ya que Jor-El dejó en Superman la clave para crear un nuevo Krypton. Zod aterriza, amenaza con matar a todos si no le entregan a un fugitivo que se esconde entre ellos (ya que aún Superman no se había dado a conocer) y entre unas cosas y otras, pues se lía, como es lógico. Kal se enfunda su traje sin calzoncillo y se va en pos de salvar a la humanidad, a su querida y recién conocida Lois Lane y defender a su madre. Zod realmente le tiende una trampa para obtener la clave del nuevo Krypton y una vez localizada, su plan es crear en la Tierra su nuevo hogar, llevándose a los humanos en el proceso. Superman es ayudado holográficamente por la memoria residual de su padre que aún queda en la nave (que también ayuda a Lois) y se lanza a acabar con los planes de Zod... aunque destruye medio Smallville y gran parte de Metrópolis en el camino.

¿Se nota que no me hace mucha gracia? Vale que hay buenos actores, buenos efectos especiales... pero ya. El guión en ciertas partes es aburrido y Superman realmente te deprime, no muestra emociones y más bien parece un niño perdido que no sabe muy bien que hacer que un auténtico superhéroe que intenta hacer el bien (por lo menos al principio).

Acabando: Christopher Reeve, para mí, es el mejor Superman hasta la fecha con diferencia, seguido muy de cerca por Brandon Routh en la muy entretenida y diga Superman Returns. Man of Steel es simplemente pasable y muy olvidable... aunque le daré un voto de confianza... a ver qué hacen con Batman Vs Superman, ya simplemente me pica la curiosidad, aunque no espero gran cosa la verdad, aunque bueno, sobre gustos... ¿verdad? Hale, me he cansado de escribir, otro día más (además me he quedado sin ron).

¡¡Arrasa con lo que veas y generoso no seas!!







1 comentario:

  1. Me lo leí de cabo a rabo, mucha letra pero entretenido piratillo!!!. Creo que el 90% de los cinéfilos de Superman siempre preferimos a Christopher Reeves, era creíble. emanaba fuerza y con la música y la posterior transformación, todo encajaba. Para mí la más épica es la dos, perder poderes, agarrarse a piñas con un humano, recuperar su fortaleza....genial. Gracias por el artículo hijo del ron, aquí tienes 6 botellas :)

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