5 de julio de 2014

Ojo de Halcón (by El Entrecott)

PRIMERA PARTE 
(seis días en la vida de...).

“En el futuro todo el mundo tendrá sus 15 minutos de gloria“

Esta premonitoria frase de Andy Warhol, célebre del rey del pop-art, se ha terminado convirtiendo en una de las realidades con las que convivimos todos los días. Artistas anónimos, cantantes de ducha o gatitos con poderes paranormales pueblan las páginas web o las redes sociales, ya no nos resulta extraño que este o aquel personaje se haga famoso en cuestión de días, pero eso no siempre fue así, de hecho el mundo de los cómics era una prueba palpable de lo complicado que resulta alcanzar la verdadera notoriedad.

El personaje del que hoy voy hablar, Clint Barton, alias Ojo de Halcón es la demostración de las vueltas que tiene que dar la vida para que finalmente uno tenga esa fama de la que hablaba Warhol. Inicialmente fue concebido como un villano, aunque sería mas correcto decir que era un buscavidas, un tío con una increíble habilidad con el arco y las flechas, que se había criado en un circo y a quién las malas compañías, en especial la de la Viuda Negra le habían llevado a enfrentarse a Iron Man, esto sucedía en el Tales of Suspense num. 57, una publicación que servía de plataforma para lanzar series que todavía no tenían el visto bueno para tener su propia publicación. Si señores, Iron Man, al igual que Ojo de Halcón eran personajes absolutamente marginales, y por qué no decirlo, bastante coñazos.

El primer giro de tuerca se produjo cuando Stan Lee tuvo la brillante idea de reconvertir lo que hasta ahora habían sido Los Vengadores, dándole un aire totalmente nuevo. Apostó muy fuerte por la figura del Capitán América como líder, y le rodeó de personajes de dudosa reputación como Mercurio, La Bruja Escarlata, La Viuda Negra y nuestro amigo de las flechas. Una arriesgada apuesta que salió muy bien, y que dio paso al período para mí más brillante la colección.

A lo largo de los años las idas y venidas de Ojo de Halcón fue- ron constantes, era un culo de mal asiento, siempre cambiando de identidad como súperhéroe. Fue desde el gigantón Goliath, hasta un ninja. Habían pasado casi treinta años cuando por fin tuvo su primera miniserie en solitario, entonces compartiendo aventuras con la que habría de convertirse en su esposa, Pájaro Burlón. Después su importancia se multiplicó por cien cuando Marvel decide lanzar Los Vengadores de la Costa Oeste, en la que el grupo se escindía en dos, dejando a Barton al mando del grupo. No sería hasta bien entrados los años 90 cuando el personaje recuperaría todo su esplendor gracias, primero a la miniserie Punto Ciego, y sobretodo en la historia más reciente por los acontecimientos acaecidos en Civil War, donde hizo realidad la fantasía de muchos fans tras acostarse con la Bruja Escarlata, pero en fin... esa es otra historia.

Nosotros vamos a retomar la historia de Ojo de Halcón desde otro punto de vista, uno que nos muestra a un Clint Barton mucho más humano, intentando integrarse con el mundo que le rodea, que puede ser mucho más hostil y peligroso que enfrentarse al titánico Galactus o al Dr. Muerte. El primer arco argumental de los tomos que se han publicado hasta la fecha en nuestro país tiene por título Seis días en la vida de... y es precisamente eso, un recorrido de la vida de nuestro protagonista a lo largo de una semana que empieza de una forma muy accidentada, con el arquero hospitalizado tras una terrible caída desde un edificio cuando se las tenía con unos criminales; de esta horrible experiencia se transmutará un hecho muy positivo, va a adoptar a un perro, Flecha, que se va a convertir en un personaje vital.

El enfrentamiento inicial con unos mafioso rusos de poca monta que tienen atemorizado al vecindario es el modo en que Matt Fraction pone las cartas sobre la mesa, este Ojo de Halcón tiene problemas muy concretos y muy reales, parece como si todo se cebase sobre él. Para colmo tiene que lidiar con su joven pupila, Kate Bishop, una excelente arquera que asumió la identidad de Ojo de Halcón mientras este se enfundaba el traje de Ronin. Es una relación complicada, la diferencia de edad es evidente pero es obvio que existe una atracción entre ambos, Kate parece reprimirla menos, Clint, mujeriego empedernido, la intenta ver de un modo desconocido para él, en cuanto a féminas se refiere...

La primera historia, sirve sobretodo para presentar a los personajes y su entorno, aquí Fractión rescata a un viejo conocido por los fans de Los Vengadores: El Espadachín y a otro que no necesita presentación, el rey de los bajos fondos, el orondo Kingpin. Una trama sencilla pero muy conducida por los dibujos de David Aja, que a mí personalmente me retrotrae en el buen sentido al Batman: Año Uno de Miller y Mazuchelli. Las mujeres van a ser el hilo conductor de la historia que nos ocupa, fatales, como Cherry que entra en la vida del arquero como un ciclón, en probablemente la mejor secuencia de persecución que he visto desde Bullit (por cierto, los malos me recuerdan mucho a los del vídeo musical de Take On Me del grupo A-Ha). Debo reconocer que me cuesta enormemente separar el comentario técnico del literario, ¡hay tantas cosas estupendas en este cómic!, hablar de acción está bien, puedo deciros que las escenas tienen una coreografía fantástica, que hay gadgets maravillosos, diálogos chispeantes y mucho, mucho morbo. Es curioso lo mucho que se quejan en Marvel de los niveles de venta de esta o aquella publicación pero si de verdad quieren enganchar al lector que publiquen más cómics como este y se dejen de tonterías...

Pasamos al segundo arco argumental de este tomo: La Cinta, trata de revolver un poco en el, a veces turbio, pasado de Ojo de Halcón, aquí un secreto oculto en una cinta de VHS puede poner en peligro la paz mundial, nuestro héroe tendrá que viajar a la ficticia ciudad de Madripur para desentrañar el misterio. Por primera vez en la trama vemos como es la relación de Clint con el resto de sus camaradas de Los Vengadores ¡y con S.H.I.E.LD! a pesar del aparente cambio de registro, la historia no pierde ese tono mundano que tan bien le sienta al personaje, que se verá envuelto en múltiples peleas y persecuciones, teniendo como contrincante a Madam Máscara, personaje que tuvo una gran importancia tras el advenimiento de Norman Osborn en Invasión Secreta, aquí con un toque mucho más desenfadado y chiflado resulta de lo más divertida. Una constante en la serie es el enfrentamiento entre Kate y el resto de mujeres que intentan hacerle la pascua a Clint, ya sean ex-novias, pendones desorejados o súpervillanas allí está ella para defender a su hombre. El marco donde se desarrolla la acción es la citada Madripur, ciudad que se creó para poder desarrollar una las sagas más recordadas de Lobezno. De nuevo Matt Fraction demuestra su domino sobre la cosmología Marvel y el uso que se puede hacer de ello sin resultar repetitivo.

En el apartado artístico, Aja se sigue haciendo cargo de las portadas y cede el pincel al también genial Javier Pulido ¡fijaos! Un cómic Marvel ilustrado por dos artistas españoles, que se pasan el testigo el uno al otro sin bajar un ápice el nivel en ningún momento, dos artistas bien diferenciados que entienden la obra a la perfección.

La última parte de Seis Días en la vida... es un interludio o un epílogo, según se mire. De nuevo lo cotidiano se mezcla con lo fantástico, comienza con Clint y Tony Stark siendo incapaces de instalar un home cinema, es el viejo chiste de que varios premios Nobel juntos no podrían cambiar una bombilla y es un vivo ejemplo del maravilloso sentido del que está impregnado toda la obra, socarrón por momentos, fresco (aunque muchos no sepan lo que significa realmente esto), pero siempre acorde con el tono general de la obra. Este último in-pass de la historia nos sitúa en las postrimerias de la Navidad, Ojo de Halcón tendrá que tomar una importante decisión, ¿Seguir siendo un nómada?, o bien... echar raíces de una vez por todas.

SEGUNDA PARTE (pequeños aciertos).

O más bien muy grandes, si alguien había pensado que la calidad de la obra podía ser flor de un día pues es que estaba rematadamente loco. La cosa se complica, la confusa relación que Clint mantiene con su pupila le va a estallar en la cara... pero no adelantemos acontecimientos, vamos por partes.

La primera historia nos muestra algo muy interesante, que pasa cuando un súperhéroe se enfrenta a una situación que podría suceder en el mundo real: una inundación, Barton tendrá que valerse de todo su ingenio para rescatar a sus ahora vecinos y amigos, mientras Kate se las tiene que ver con grupo de ladrones que han aprovechado la tragedia para hacer expolio en las tiendas del barrio. De nuevo el estilo Sreet Fighter Man funciona a las mil maravillas .

Esto es solo un pequeño prólogo de la verdadera trama, una que incluye regresos sonados, en primer lugar el del hermano de Ojo de Halcón, y de un mercenario altamente desequilibrado exportado directamente de la guerra fría que acecha nuestro héroe. También tenemos a Cherry, la pelirroja de fuego, que llega como no, para meter al héroe en más problemas. Y para postre la pesadilla de todo mujeriego, sus ex-novias. Con este cóctel molotov solo puede surgir algo apasionante. Pues ya metidos en harina, la historia avanza como una apisonadora. Kate se va dando cuenta de que Clint no se decide a dar un paso definitivo en la relación entre ambos, el regreso la imprevisible Cherry no hace más que confirmar sus sospechas. El oscuro pasado de ésta hace que La Viuda Negra, Pájaro Burlón y Spiderwoman tomen cartas el asunto, muy preocupadas por su ex le salvan de varios entuertos, pero se dan cuenta de que en realidad Clint es un caso perdido.

Un nuevo inciso: es de agradecer que Fractión y Aja hayan optado por no despojar a los personajes de su esencia más tradicional y no lo digo porque sea un purista que no soporta los cambios, no, es más, los agradezco, pero teniendo en cuenta la transformación de muchos personajes Marvel, motivados esencialmente por las películas, hemos llegado a un punto que ni Dios reconoce ya a Ojo de Halcón o la Viuda, y no solo es por los uniformes, que eso dentro de lo que cabe es normal, más bien me refiero a su personalidad, labrada durante más de 40 años y que algún geniecillo de los estudios se ha encargado de dilapidar en un par de años... Bueno, ahora que ya he descargado mi ira contra los poderes fácticos puedo seguir…

Toda esta trama va a acabar desembocando en lo inevitable, Kate decide seguir su propio camino, una decisión que la llevará hasta la soleada Los Angeles, allí vivirá su particular reválida con Madame Máscara...

Habría que hacer otro aparte para hablar un poco de la pequeña maravilla que resulta ser el número 11 de esta serie. Este tiene como protagonista a Flecha, el fiel amigo a través del cual vamos a ver como son los hechos con un prisma canino. Divertido, agudo o ingenioso son adjetivos que se quedan muy cortos para describir qué es lo que pasa cuando unos autores se sueltan completamente la melena y deciden tirar por la tangente. Pocas veces en mi vida he visto una genialidad como esta, es la quintaesencia del cómic que en definitiva es esto, mostrar a través del lenguaje secuencial una historia, sin más tonterías.

El perfil de la obra tiene mucho de eso precisamente, de narrar algo y hacerlo de la forma más amena y divertida posible. Hoy en día hay demasiada pompa y boato a la hora de crear argumentos, pero por suerte para nosotros todavía quedan algunos escritores como Matt Fractión que se saltan todas las normas para crear algo brillante y original.

Del dibujo... ¿Pues que decir de David Aja que no hayáis leído ya? Que es uno de los mayores talentos que tenemos ahora mismo, que ilustra los cómics que nos gustan, que cada página y cada portada de esta serie nos llevan a sitios en los que hacía mucho que algunos no habíamos estado... en fin, bla bla y podría seguir tres párrafos más alabando su trabajo, el de Javier Pulido, o el de todos los que han hecho posible este pequeño oasis en un desierto creativo que empieza a ser preocupante. Os recomiendo mucho que leáis Ojo de Halcón, quizás así muchos descubráis que Marvel es algo más que sus películas y que esto es un arte; sí, un arte... Y CON MAYÚSCULAS.


Léelo también en:
http://kzrevista.blogspot.com.es

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